Frases

“No se cambian las cosas combatiendo la realidad actual. Para cambiar algo, es necesario crear un nuevo modelo, uno distinto que haga que el actual modelo quede obsoleto".

Richard Buckminster Fuller

lunes, 7 de diciembre de 2009

La Magia y el Coaching

En mis 34 años de vida, por una parte, jamás he vivido ni experimentado algún evento o situación de aquellas denominadas paranormales, parapsicológicas, esotéricas, fantasmales, espirituales, etc. Sin embargo, eso no significa que yo no crea en estas cosas.

Y por otra parte, siempre me gustaron los trucos de magia y me asombraba con ellos, hasta que me puse “lógico” y “racional”, y comencé a buscar la explicación a cada acto de magia, y a cada show de ilusionismo, y con ello el asombro y la ilusión desaparecieron, siendo el mayor perjudicado, yo mismo.

Cuando llegué a certificarme como Coach Ontológico, me preguntaron qué era para mí el Coaching, a lo cual respondí elegante, lógica, y muy inteligentemente: “Es lograr lo mejor de las organizaciones y personas, con fin de potenciar sus fortalezas y habilidades, moviéndolas a nuevos escenario de posibilidades y acciones, con el fin de conseguir sus objetivos”. Esto fue en abril 2009. Hoy, 6 de diciembre 2009, digo que “Coaching es hacer magia”.

Sí, MAGIA. La magia de cambiar un estado de ánimo de Resentimiento en uno de Paz, uno de Resignación, en uno de Ganas, o convertir a la Tristeza en un camino de aprendizaje, transformar el lado oscuro de la Rabia en su lado positivo, o mostrar posibilidades donde antes no se veían. Es encantar por medio de sacarle una sonrisa a una persona, o cambiar juicios en alternativas, pedidos en promesas, crear nuevas realidades, sacar la gravedad y transformarla en seriedad, o la trivialidad en liviandad, y así, transformar nuestras realidades. Y lo más importante de todo, haciendo “aparecer” magia dentro de los demás; aquella magia de la cual el mundo lógico y racional en el que hemos aprendido, nos ha apartado.

¿No es magia a caso, cuando mi sobrina de 5 años me dice: “Yoyo, yo soy maga", "¿Por qué?", le pregunto yo. "Porque te hago reír”, sin tener ella una noción o juicio racional de que yo una persona "seria" y poco expresiva? O, ¿no es magia cuando una persona le cuenta a su Coach que tiene miedo a tener hijos, dada la historia que ha tenido con sus padres, y el Coach le pregunta si detrás de ese miedo no habrá un gran cuidado por ese potencial hijo(a), convirtiéndolo así a él, en un potencial gran padre, sacándole a la persona con esa simple pregunta, un nuevo maravilloso brillo en sus ojos?

La Magia empieza a aparecer cuando comenzamos a dedicar tiempo a reflexionar no sobre lo que vemos, sino por qué lo vemos. Cuando observamos desde una espacio de inocencia, tal cual lo hace un niño. Y la inocencia brillará, cuando la imagen que tenemos de nosotros mismos no nos distraiga; una imagen sin paradigmas ni estereotipos sociales o culturales que tan solo nos limitan. Como dice Deepak Chopra, “la inocencia es nuestro estado natural, antes de quedar ocultos detrás de nuestra imagen de nosotros mismos”.

Luego, el Coach como “mago”, hace aparecer el “mago” que cada uno de nosotros somos.
¡Hay un mago dentro de ti, y el Coaching es Magia!

PD: Con mucho cariño a Alejandra, Karen, y Karin: mis coaches y hadas.

6 comentarios:

Romi Matiesen dijo...

Precioso el artículo.
Iré en búsqueda de mi hada interior entonces...


Romi

Juan Marcos Aguirre dijo...

Muy buena conclusión, supongo que conoces, pero te recomieno leer a Jodorowski, "Psicomagia".

Carolina Pia dijo...

Me encanto!!!!!
Sobre todo la propia magia que describes en ti, tu resignificacion del coaching, creo que es lo mas notable...

Cariños

Marcela Duarte dijo...

¡Mágico, maravilloso, y encantador! A mí también me encantó y fascinó el artículo.

Que lindo desafío el que ahora tengo de buscar mi mago interior.

Cariños,

Marcela.

Antonio R. dijo...

Rodrigo,

Muy poético y bonito el artículo, pero, ¿qué tan real puede ser esto, cuando sabemos que la vida "real" no es así?

Me cuesta creer lo que cuentas...

Antonio.

Ricardo Escobar dijo...

Antonio,

por pensamientos como el tuyo es que el mundo está como está. Ojalá hubiese más magia alrededor nuestro.