Frase de la Semana

No hay alivio más grande que comenzar a ser lo que se es. Desde la infancia nos endilgan destinos ajenos. No estamos en el mundo para realizar los sueños de nuestros padres, sino los propios. Si eres cantante y no abogado como tu padre, abandona la carrera de leyes y graba tu disco".

A. Jodorowsky.

jueves 5 de noviembre de 2009

La tentación a dar respuestas

El otro día, al final una sesión de coaching, el coachee me preguntó:
- “Rodrigo, ¿por qué más que respuestas, siempre me haces preguntas?”.
A lo cual le respondí:
- “Porque de lo contrario, te generaría dependencia a mis respuestas y nunca podrías aprender a encontrar tú mismo las soluciones a tus problemas”.
- “¡Aaaaaaah! Es como el cuento de la mariposa que me contaste la otra vez.”
- “¡Exactamente! Si siempre te doy yo la solución a tus problemas, ¿cómo vas a desarrollar tus alas que te permitan volar de manera independiente”.

Estamos acostumbrados a dos cosas: la primera, a pedir respuestas, y la segunda, a caer en la tentación de dar respuestas. Esto último, le pasa sobretodo a quienes tienen cargos de Jefatura o deben liderar proyectos. Sienten la responsabilidad y la "misión" de tener que solucionar todos los problemas de las personas que tienen a cargo, por lo que caen rápidamente en la tentación de dar respuestas.

Y, por otra parte, a las personas les encanta pedir respuestas a sus problemas, ya que es más fácil recibirlas que buscarlas ellas mismas, y en los casos organizacionales, en último termino, si la respuesta dada por el "Jefe" produce algo erroneo, es fácil liberarse de toda responsabilidad: "El jefe me dijo..."

Así, esto dentro de las organizaciones genera dos grandes problemas:
a) Dependencia a las Jefaturas
b) No poder delegar

Algo similar acontece en la vida familiar. Los padres, ante los problemas de sus hijos, suelen caer en la tentación de solucionarlos todos, con la cariñosa y sincera intención de ayudarlos, sin darse cuenta que en el largo plazo, le generan un flaco favor: ¿Cómo podrán los hijos, posteriorente, desenvolverse bien ante nuevos problemas cuando sean grandes, si ya no tendrán al papá o a la mamá para que se los solucionen?

No nos damos cuenta, ni nos han enseñado respecto del poder que tienen las preguntas, sobretodo aquellas que llegan a tocar el alma de los otros, que conmueven, que movilizan, y que abren nuevos espacios de posibilidades. Preguntas que llevan a la reflexión personal, a la creatividad y a la innovación, y que rompen la barrera de la dependencia.

En el caso de las organizaciones, quienes pretenden ser líderes, deben hacer de su gente otros líderes, personas autónomas, proactivas y capaces de adaptarse y ser creativos ante posibles problemas. Un verdadero líder no tiene seguidores, tiene otro líderes que trabajan con él.

En lo familiar, los padres deberían ejercer liderazgo sobre sus hijos, transformándolos en personas íntegras, capaces de desenvolverse solos e independientes.

Luego, la invitación es a hacer más preguntas que dar respuestas.

jueves 22 de octubre de 2009

Liderazgo y la Tensión: Una herramienta movilizadora

Ante momentos y situaciones de tensión, que por lo generan nos incomodan, solemos buscar rápidamente la manera para evadir ese estado de incomodidad y restaurar el “equilibrio”. Los silencios, las emociones, el sufrimiento de otros, entre varias otras situaciones, nos “complican” y no sabemos cómo reaccionar de manera adecuada.

Así, en una reunión de amigos, si uno de los comensales se pone a llorar al ir contando algo que le está pasando, rápidamente buscamos la manera de consolara(o) y de darle consejos, con el fin de eliminar la tensión que genera en el ambiente el llanto y todas las emociones que éste trae consigo; es muy típica la frase “no llores”. No nos damos cuenta que tal vez lo que necesita esa persona, más que consuelo o consejos, necesita ser escuchada, acompañada o acogida. No soportamos la tensión causada por la emoción y el sufrimiento ajeno. No nos gusta que nos saquen de nuestra zona de comodidad.

Cuando un jefe le pide la opinión a un colaborar respecto de algún tema del cual estén debatiendo, y éste último se queda en silencio*, los compañeros ante la incomodidad que esto genera, suelen emitir sus propias opiniones para romper con ese silencio, o no falta el que tira un chiste para cortar la tensión.

Lamentablemente, debo justificar estos “errores”, pues nunca nos enseñaron a manejar las emociones, el silencio, los sufrimientos, o cualquier situación que genere tensión. Por el contrario, nos han enseñado que lo racional (la Razón) o lo lógico, son las vías verdaderas para encontrar las respuestas y las soluciones a los problemas, a las incomodidades, y para el aprendizaje. No vemos la herramienta movilizadora que es la Tensión. Por el contrario, la vemos como algo negativo y que nos incomoda. En el mundo organizacional se le ve como generadora de conflictos.

Ahora, lo que no justifico, es que haya personas, que teniendo la posibilidad de adquirir las habilidades necesarias para poder “gestionar” la tensión, se cierren al aprendizaje por indicar que ellos no están para manejar emociones (tristeza, nostalgia, ternura, rabia, lástima, compasión, etc.), que para eso están los psicólogos.

Y, ¿qué tiene que ver todo esto con Liderazgo? He señalado en reiteradas ocasiones, que liderazgo es MOVILIZAR a las personas (y a uno mismo). En este sentido, por ejemplo, un jefe capaz de ejercer liderazgo, ante el silencio de un colaborador al no dar su opinión, no permitiría que otros opinaran por él, y sostendría el silencio, “presionando” de esta manera, a que la persona de su opinión. En el caso de la reunión de amigos, donde uno de ellos(a) se pone a llorar, quien se atreviera a ejercer liderazgo, acogería a la persona, pero no intentaría dar consejos ni menos impedir que dejase de llorar de manera a priori, por el contrario, la llevaría a “habitar” su problema, su inquietud o su dolor. En vez de consolarla, indagaría para averiguar la inquietud detrás de ese llanto y de esa tristeza, llevando a la persona a encontrar en sí misma, posibles soluciones. En ambos casos, se moviliza a las personas, pueden aprender algo en esa movilización.
Concuerdo que no es una herramienta fácil de manejar, pero bien utilizada, tiene un gran poder creativo y de adaptación. En el ámbito organizacional, la incomodidad que genera la tensión, hace que las personas tengan que ver maneras creativas para encontrar soluciones que restauren el equilibrio. Así, se vuelve una herramienta para generar cambios y aprendizajes.

En el dominio de privado, ante el sufrimiento ajeno por ejemplo, caemos en la tentación de dar consejos, eliminando de esta manera, que la persona aprenda algo de esto, y peor aun, impidiendo quedar mejor preparada ante un sufrimiento futuro.

Las mariposas, antes de convertirse en tales, deben pasar por el “sufrimiento” que implica el proceso de salir del capullo. Un hombre que veía este proceso en el patio de su casa, con sus sinceras y amorosas ganas de ayudarla, ante la lástima que le causaba ver sufrir al insecto, rompió con una pinza el capullo, y la mariposa salió fácilmente. Si bien la nueva mariposa dejó de “sufrir”, por otra parte, no logró desarrollar completamente sus alas, por lo que no pudo volar, muriendo a las horas siguientes.

Liderazgo por ende, no implica quitarle el sufrimiento, la incomodidad, o la tensión a las personas, ni tampoco dar respuestas o consejos, a pesar de las buenas intenciones que esto implique. Más bien significa escuchar, acompañar y acoger a las personas, ayudándolas a que encuentren las respuestas dentro de ellas mismas; de lo contrario, le quitamos la oportunidad de ser creativas, independientes, y de aprender.

*El Silencio es un tema tan potente, que se merece una columna para él solo.

martes 6 de octubre de 2009

Coaching Social II

Hoy tuve una reunión con un prestigio empresario, a quien le fui a presentar una idea potente que podría representarle una gran ventaja de responsabilidad social empresarial.

Iba con mucho esperanza de al menos aceptar el proyecto con altura de miras, pues en su conglomerado suelen predicar las buenas prácticas empresariales, tanto laborales como con la comunidad. Sin embargo, me llevé una ingrata sorpresa y una muy desafortunada respuesta.

Como vengo diciendo, uno de los proyectos que tengo en mente, es hacer Coaching Social, es decir, impartir talleres y charlas respecto de esta disciplina en sectores de escasos recursos que debido a sus realidades económicas, no pueden tener acceso a este tipo de programas.

”A la gente no le interesa ese tipo de cosas, solo quieren capacitaciones en cosas técnicas y en aprender algún oficio”, me dijo. “Déjele eso a los intelectuales y personas de RRHH de las empresas”, seguro que allí tiene más éxito.

“¿Cómo puede inferir que a estas personas no les interesarían, si ni siquiera saben que existe tal como la Ontología del Lenguaje, o que podrían tomar el control de sus vidas por medio de dirigirse por un GPS Interior? ¿Por qué los empresarios como usted tiene ese afán de decidir por los demás? ¿No sería bueno que por último tuviesen la posibilidad de elegir?” Le reproché yo.

“Rodrigo, me parece excelente iniciativa y muy valerosa y solidaria, pero las cosas no funcionan así”.

No puedo negar la impotencia que sentí. Me pregunté, “¿en qué fallé yo, está muy “loca” realmente mi idea, será que mis amigos tenían razón cuando me decían que esto no es algo que se puede divulgar de forma masiva?”

Independiente de qué digan, yo voy con este proyecto de Coaching Social, sí o sí. Si hay empresas como BEME, habrá entidades y personas dispuestas a participar en un proyecto como este. Lo que me irrita es el egoísmo, las miradas corto placistas, y el no tener interés por un sentido de propósito como país.

Imaginen tener personas de escasos recursos capaces de mirar y observar la vida desde otra perspectiva, con otro prisma, uno tan poderoso capaz de romper con paradigmas. Gente capaz de pasar de estados de ánimo de Resentimiento, a estados de Paz, o de Resignación, o una de Ganas, de ganas de querer dejar de ser “Víctimas”, para transformarlos en “Protagonistas”. Imaginen un Chile lleno de Protagonistas… … imaginen dónde podríamos estar el 2020.

martes 22 de septiembre de 2009

Subirse al Balcón

Subirse al Balcón es una herramienta fundamental, tanto para quienes ejercen liderazgo, coaching, o para quienes quieran tomar el control de sus vidas.
Cuando enfrentamos un desafío adaptativo, quiebres, problemas personales, u otro tipo de interrogantes e inquietudes, las causas o los problemas mismos no siempre aparecen a primera vista. A veces estamos tan inmersos en ellos, que no somos capaces de verlo. Para esto, necesitamos tomar perspectiva o, en otras palabras, “subirnos al balcón”.

Ahora, ¿qué es subirse al balcón?
Imaginémonos como anfitriones de una fiesta, donde el objetivo es que los invitados lo pasen fantástico. ¿Qué requerería eso? Sin duda una buena combinación de invitados, música, comida, bebida, ambiente y buena onda. Pero no bastan los insumos por separado sin una buena gestión de los mismos. Para ello deberemos controlarlos de manera individual y en su conjunto. Además, tendríamos que recorrer las mesas, hablar con los invitados, bailar de vez en cuando, darle feedback al DJ, chequear los stocks del bar y la cocina, etc.

La pista de baile sería el mejor indicador del éxito. Ahí se concentra, principalmente, la energía que definirá si la fiesta está buena o mala. Pero cuidado: si la fiesta está buena y estoy con la pareja de mis sueños, la tentación será permanecer ahí “hasta que las velas no ardan”. Pero como anfitrión eso sería un lujo que no me puedo dar. Ahora, si la fiesta es un desastre y no me doy cuenta, todo el esfuerzo invertido habrá sido en vano. Necesitamos subir al balcón de vez en cuando, pues desde la pista de baile se pierde perspectiva y visión del contexto.

Desde el balcón comprendemos, que el modo como hacemos las cosas, no es el único posible. Si logramos ver que detrás de las pautas, normas y procedimientos se sostienen ciertos supuestos, valores, hábitos y actitudes, comprendemos que las normas pueden ser inadecuadas, o incluso pueden ocultar un problema.

Lo mismo pasa en nuestras relaciones laborales, profesionales, personales y familiares. El día a día, la falta de tiempo, y la máxima concentración en nuestras responsabilidades, no nos permiten ver más allá. Así, un padre de familia, tan concentrado en su trabajo, al no subir al balcón de su familia, no ve así, por ejemplo, que sus hijos necesitan atención. Un gerente, tan concentrado en su responsabilidad de dirigir, no ve que su asistente tiene una actitud fuera de lo común, porque tiene un problema familiar. Quien ejercer Coaching, si no se sube al balcón, no puede verse así mismo interactuando con su coachee, dejando de lado detalles importantes que podrían ser de gran apoyo a este último.

Desde el balcón, es como ver "the picture", obteniendo datos relevantes. Volviendo al ejemplo de la pista de baila, desde el balcón podemos ver que la gente no está bailando porque la música no es la adecuada, podemos ver quienes bailan y quienes no, si falta algo para comer, para tomar, quienes se han ido, etc. Desdel el balcón obtenemos información muy importante para nuestra toma de decisiones.

Ahora, el objetivo no es solo quedarse mirando desde arriba, sino "bajar" a intervenir dada la nueva información que poseemos. "Bajar a la pista" para contrastar lo que vemos con la realidad. Esto es, que un padre al lograr subir al balcón, observe que sus hijos tienen un problema, para luego bajar a conversar con ellos e indagar qué les pasa. O, que un gerente, vea con perspectiva y note el cambio de ánimo de sus asistente, e intervenga con respeto, indagando su situación.

Mi invitación, es que comiencen a "subirse al balcón" de sus vidas, observen que están haciendo bien, que hacen mal, qué les falta por hacer, que necesitan, y que necesitan otros de parte de ustedes, para luego "bajar" a realizar las acciones necesarias de acuerdo a lo visto desde arriba.
¿Será que a los políticos chilenos les falta subirse mucho al balcón?

miércoles 2 de septiembre de 2009

Coaching Social

Hace unas semanas conversaba con unas amigas y amigos respecto del poder que tiene el Coaching Otológico para mejorar la vida de las personas, y si bien todos concordábamos con eso, había unos que creían que no era factible llevarlo a cabo en estratos sociales de menos recursos, y otros, que sí creíamos (y aun creemos) que es posible.

Básicamente, la diferencia de opiniones estaba centrada en que quienes no creen factible ejercer Coaching Ontológico en sectores de menos recursos, piensan que se requiere de cierto nivel educacional mínimo para lograr entender el concepto, y el trasfondo detrás de éste.

Personalmente, si bien la Ontología nace de la Filosofía, por lo que se suele creer que hay que tener un cierto nivel intelectual para entenderla, no concuerdo en lo absoluto con esta postura. Es más, creo primordial extender esta discipina, dado el poder generativo que tiene en las personas, transformado el observador que son, y por ende, la forma de ver y enfrentar la vida.

Reflexionándo con mi amigo Fernando, y luego de darle varias vueltas al asunto en forma privada, decidí establecer un simple y a la vez potente concepto: "Coaching Social".
Aunque no quiero dármelas de autor de éste, pues no sé si ya exista el concepto (al menos yo, no lo he escuchado ni leído nunca), quiero presentarlo como una herramienta potente para mejor la vida de las personas, al permitirles ésta, comenzar a romper paradigmas y estigmatizaciones sociales tales como creer, por ejemplo, que por nacer pobre, se va a crecer pobre, vivir pobre y morir pobre. Y esto, no es más que un mero paradigma.

Recordemos que los campos mentales* o paradigmas (sistemas sociales les llaman algunos), actúan como filtros para interpretar la realidad, y determinan el actuar de las personas. El actuar de las personas determina y revela el como son ellas, generando luego un círculo vicioso, pues entonces, las personas dicen actuar por como son, cerrando toda posibilidad a nuevas alternativas. No olvidemos frases típicas tales como: "Yo soy así no más", "Yo nací así", "No sirvo para otra cosa", entre muchos otros.

Y, por otra parte, como los campos mentales nos son “transparentes”, es decir, actuamos en sintonía con el mundo de nuestro alrededor sin detenernos a pensar en él, las personas no ven otras alternativas de cambio para sus vidas.

¡La gran noticia! No obstante todo lo anterior, las personas pueden cambiar su Ser, a partir de cambiar el Observador que cada una de ellas es. El cambiar su Observador, las lleva a aumentar su espectro de posibilidades de acción, y por medio de generar nuevas acciones, constituirse en otras personas.

¡Y es justamente esta la invitación que hago con el Coaching Social!
Generar programas que promuevan esta práctica en sectores más humildes y marginados, demostrándole que en cada una de ellas, existe un poder interior capaz de revelar lo mejor de sí mismos, para beneficio propio y para su entorno.

A diferencia de algunos de mis amigos, no es necesario generar programas en un lenguaje difícil para expandir esta disciplina. Es más, la liviandad a la que la Ontología nos invita, nos hace tener que ser creativos y con el ánimo de generar talleres y programas en un lenguaje sencillo y poderoso a la vez, capaces de llegar sin inconvenientes a cualquier persona.

Políticos, he aquí una gran respuesta a sus interminables programas sociales que no han dado mayores resultados.


* Para mayor información sobre Campos Mentales, recomiendo leer "La Quinta Disciplina" de Peter Senge.

lunes 31 de agosto de 2009

BlogDay 2009

Amigos,

Hoy se celebra por 5ta vez "BlogDays". La idea es que todos quienes somos bloggeros, recomendemos 5 blogs a toda la red.

Aquí les envío mis 5 blogs recomendados para este año:

1.- Ignacio Fernández : Ignacio es el Director de Magister en Psicología Organizacional de la Universidad Adolfo Ibañez. Su blog es muy interesante, pues nos entrega una nueva mirada de cómo abordar la vida, tanto en las organizaciones como en el ámbito personal y privado.

2.- Linsky on Leadership: Este es el blog se Marty Linsky, Cofundador del Centro de Liderazgo Público de Harvard, y coautor del Best Seller, "Liderazgo sin límites". Linsky en su blog, va contando prácticas de liderazgo a partir de situaciones reales que van surgiendo todos los días.

3.- Alex Godoy Faundez: Alez en su blog, nos introduce al interesante e innovador mundo del Medio Ambiente. En él, Alex va contando de prácticas, políticas e ideas innovadoras que mejoran la calidad del medio ambiente, y nos invita a enfrentar el desafío adaptativo que el calentamiento global y los cambios acontecidos en el medio ambiente del planeta entero nos lleva.

4.- Independientes en Red: Este blog plantea la idea de innovar de manera real en la pólitica. Es un grupo que reune distintas tendencias políticas, pero todas enfocadas a generar un cambio real. Es muy interesante, y muy probable que pronto se transforme en un nuevo partido político.

5.- Explorando la Conciencia Personal, Interpersonal y Transpersonal. Felipe Landaeta en su blog, nos invita a mirar dentro de nosotros mismo para encontrar la "verdad" que existe al interior de cada uno de nosotros. Nos lleva a una mirda espiritual y de gestión del sí mismo.

Estos son mis 5 recomendaciones para este BlogDay 2009.

¡Visítenlos!

viernes 28 de agosto de 2009

Felicidad v/s Éxito

En la Revista de Deportes de El Mercurio de hoy viernes 28 de agosto, Bielsa señala algo muy cierto: “El éxito y la felicidad no son sinónimos”.

Nada más cierto y sabio, y sin embargo, aun son muchos – sino la mayoría, quienes asocian que para ser feliz, hay que tener éxito o ser exitoso. Cuando en realidad, muchas veces, en ese ímpetu por ser “exitoso”, se juega la felicidad misma.

Pero, ¿qué es el éxito? Se suele pensar que éxito es ganar mucho dinero, ocupar altos cargos en importantes empresas, ser un personaje público de la TV, ser un tremendo empresario, un deportista de elite, o un Actor de Cine famoso, entre muchos otros, pero todos con el factor común del dinero y la fama.

Ahora me pregunto yo, ¿no es exitosa aquella madre soltera que a costa de esfuerzo, sacrificio, perseverancia, pero por sobretodo amor, cariño y ternura logra que sus hijos tengan una buena educación, a pesar de los escasos recursos económicos y precarias condiciones en las que vivían? ¿No es exitoso a caso aquel padre que en vez de dedicarle más tiempo al trabajo, se lo destina a sus hijos, consiguiendo con ello un mejor vínculo y darle mayor alegría a ellos? ¿No es exitoso aquel empresario que por privilegiar las condiciones económicas de sus empleados, sacrifica utilidades? ¿No son exitosos aquellos jóvenes que voluntariamente destinan su tiempo en labores sociales, brindándole compañía a ancianos, niños, y enfermos? ¿No son exitosos aquellos profesionales universitarios que vez de ir a ejercer sus profesiones, se entregan a la educación pública? En definitiva, ¿no son exitosos todos estos personajes anónimos, quienes tan solo son conocidos por quienes reciben su amor, cariño y compañía?

Luego, si vemos bien, podemos hacer la siguiente distinción: Cuando el éxito está sustentando en cosas materiales, la felicidad no se alcanza, pues implícitamente tiene asociado el concepto de insuficiencia y escasez. Por otra parte, cuando el éxito se sustenta en las relaciones humanas, alcanzar la felicidad es mucho más factible, porque tiene implícito el concepto de la abundancia y generosidad e incondicional.
Y que quede claro que no estoy diciendo que las cosas materiales, la fama, el prestigio o el dinero sean malos; solo digo que cuando el foco está puesto en ellos, la felicidad que se obtenga es muy pasajera y se desvanece rápidamente.

martes 18 de agosto de 2009

Modernización del Estado Chileno: Un Gran Desafío Adaptativo

En los últimos años, y particularmente en los últimos meses, he venido escuchando, leyendo y conversando mucho respecto de la modernización del estado chileno. Se habla de generar nuevas leyes, normas, y/o dictámenes, de impregnar recursos económicos, tecnología, y hasta de privatizar ciertas entidades o empresas públicas. Y, por otra parte, algunos señalan que la modernización pasa por el cambio de las personas y funcionarios públicos que trabajan y desempeñan sus labores en este sector.

A ver, vamos por parte. Primero, es sumamente fácil pensar y querer dar soluciones por medio de nuevas leyes, normas o dictámenes que sirvan para poner en marcha la modernización. Estás medidas, al igual que la incorporación de nuevos recursos y tecnología, si bien son necesarias, representan solamente soluciones técnicas a un problema que es de índole Adaptativo.

Segundo, efectivamente, son las personas que trabajan en el aparato público quienes deben cambiar para adaptarse a la nueva realidad. Es decir, no se obtendrá nada por medio de leyes o tecnología, si la gente no cambia sus hábitos, conductas y hasta sus valores, para aprender y adaptarse a la nueva situación, lo cual representa un profundo Desafío Adaptativo para el país, y para el sector público en particular.

¿A qué me refiero con Desafío Adaptativo? Un Desafío Adaptativo es una situación en la cual la gama o repertorio de alternativas conocidas y habituales que se utilizan para dar solución a los problemas que aparecen, no dan las respuestas requeridas, ni satisfacen las necesidades de cambio. Es entrar en un escenario de incertidumbre, donde la autoridad de turno por sí sola, no puede indicar el camino preciso a seguir. Muy por el contrario, cuando se está frente a un Desafío Adaptativo, se requiere que todos los miembros del sistema (Estado en este caso) se hagan parte del problema y responsables de la solución. Y esto requiere de mucho aprendizaje y experimentación, lo que produce desequilibrio y evasión del trabajo o de las tareas por parte de las personas.

Como se puede ir intuyendo, esto no es una misión fácil, pues lamentablemente, el ser humano tiende a preservar el Status Quo, ya que los cambios traen consigo muchas veces, no solo pérdidas económicas, sino también pérdidas emocionales, y nadie cambia sus hábitos, costumbres, actitudes, y valores de una día para otro, ya sea con el dictamen de una ley, o por inyectarle mayores recursos o tecnología al sistema.

Luego, a esta tarea o misión que tiene el Estado, de pasar del punto donde se encuentra con el Desafío Adaptativo que implica la Modernización del Sector Público, al nuevo equilibrio esperado, es decir, un Estado Moderno, la llamaremos “Trabajo Adaptativo”.

Así, el Trabajo Adaptativo es el proceso por el cual deben pasar las personas del sistema (el Estado) en su viaje de adaptación hacia la meta esperada: un Estado Moderno y acorde a los nuevos tiempos. Este proceso requiere de un Aprendizaje de Transformación Organizacional, pero por sobretodo, de Aprendizaje de Transformación Personal por parte de todos los miembros del sistema, pues implica romper los paradigmas establecidos. Esto último hace que el papel y rol de las personas dentro del Estado, juegue un papel primordial y preponderante, pues si ellas no cambian, no hay ley, tecnología, ni recursos extras que lleven a una real modernización.

Finalmente, para que el desafío Adaptativo que implica la modernización del Estado se lleve a cabo, se requiere de Liderazgo, no solo de Autoridad. Y por Liderazgo me refiero a la actividad de “movilizar a las personas en escenarios de incertidumbre para que enfrenten problemas difíciles, donde las respuestas no son conocidas, y por lo tanto todos son parte del problema y responsable de encontrar una solución”. Para problemas conocidos, se requiere de una Autoridad que diga lo que hay que hacer. Para problemas y soluciones que no son conocidas, se requiere de personas dispuestas a ejercer a Liderazgo, y que se “atrevan” a correr el “peligro” que implica ejercerlo, pues para movilizar a las personas, más que dar respuestas, implica hacer preguntas, impregnar cierta tensión, sentido de urgencia, y "devolverles la tarea".

Obviamente, se esperaría que las autoridades de turno tuviesen la capacidad de ejercer liderazgo y así, movilizar a las personas, por medio de un liderazgo consciente y co-construido con otros. Esto quiere decir, apuntar a una co-operación con los demás, o sea, ir en conjunto tras un sentido de propósito común que movilice a todo el sistema estatal. Sólo cuando se logre que todos acepten los problemas actuales y que se visualicen los desafíos futuros, quienes lideren el cambio, podrán ir comprometiendo a los integrantes del Estado en la necesidad de trabajar y construir juntos una solución.

En conclusión, podemos decir que para que haya una efectiva Modernización del Estado, más que llenar al sistema público con leyes, recursos o tecnología (soluciones técnicas), se requiere que:

a) La Autoridad genere un sentido de propósito común a todo el aparato público; que logre motivar a la gente a aceptar las pérdidas emocionales que los cambios y la adaptación conllevan.

b) Las personas/funcionarios del Estado estén dispuestas a adaptarse.

c) De autoridades y de personas sin autoridad formal, dispuestas a ejercer Liderazgo, logrando ejecutar el trabajo Adaptativo, por medio del aprendizaje y movilizando a sus miembros hacia la dirección esperada: un Estado moderno, eficaz, solvente y agente permanente de cambio.

lunes 3 de agosto de 2009

Un año de Bloggero: ¡Muchas Gracias!

Estoy por cumplir un año escribiendo en el Blog y de una u otra manera, me siento diferente. Han pasado muchas cosas a lo largo de este año y he vivido situaciones diversas. Entre ellas, encontrarme con conceptos como el GPS Interior (sorry si los tengo mareados con el tema, es que es simplemente genial) o como la Glándula Pineal, también decidir formarme como Coach Ontológico, hacer clases y ayudantías de Liderazgo, asistir yo mismo a un nuevo curso de Liderazgo, pero por sobretodo, me he encontrado con muchas personas que de algún modo, están en la misma sintonía que yo.

He crecido como persona, le encontré un sentido a mi vida, y me he comenzado a armar de valor, para hoy, encontrarme a semanas de renunciar a mi trabajo, luego de 8 años de ejercer en la misma industria(entre medio pasé por otras), para finalmente ir en búsqueda de cumplir y desarrollar mis sueños, todos, motivados por el verdadero sentido de propósito que le he encontrado a mi vida.

¿Miedo? Absolutamente. Me da miedo y temor entrar a la incertidumbre de comenzar algo independiente, sin embargo, este miedo ya no me paraliza. Lo veo, lo siento, lo vivo, pero ahora, en vez de ser una traba, es tan solo un indicador, pues más miedo me dio verme en 15 años más haciendo lo mismo pensando, "¿por qué no hice algo cuando pude?, ¿por qué no corrí más riesgos?"
No quiero cometer el mismo error que cometí a los 18 años de no tomar el control de mi vida y hacer las cosas que me apasionaban... ...¡basta, no más!

No puedo dejar de agradecer a todos quienes han visitado el Blog; agradecer sus comentarios, emails, o tan solo leerlo. Agradecer a mi mujer que me apoya en esta nueva travesía, sin entender ella plenamente hacia donde voy. Agradecer a Ignacio Fernández, un gran compañero de Ruta, a mis Compañeros de Liderazgo, por la buena onda, apoyo y ánimo: sus visiones de futuro sobre mí, fueron un gran gatillador para tomar esta decisión. Agradecer a mi coach, la Ale, a mis compañeros de Coaching, y a Karen, nuestra Coach asistente. Agradecer a Patricia May por su sabiduría y ejemplo de vida. Agradecer a mi familia, a mis primos, y amigos. En fin, agradecer a la Vida por invitarme a vivirla.
¡GRACIAS!

martes 28 de julio de 2009

Venezuela, y su crisis de Liderazgo

Ayer asistí a una charla del Grupo “Independientes en Red”, donde expuso Guillermo Miguelena, un universitario de 22 años, que junto a otro grupo de jóvenes de todas las ideologías políticas, tanto de derecha, centro, y centro izquierda, se han organizado para protestar frente al régimen de Hugo Chávez.

Escuché atentamente su exposición y las respuestas que daba a las preguntas que algunos de los asistentes le hicieron. Si bien creo súper valeroso y digno de felicitaciones la labor que Guillermo, y la de todos esos jóvenes venezolanos han realizado, me temo que lamentablemente, tendremos Chavismo por mucho rato.

Me explico. A pesar que Guillermo describió muy bien la actual situación que vive Venezuela, la que se caracterizaría por la falta de credibilidad que tienen los políticos y prácticamente todas las instituciones públicas, incluyendo a las fuerzas armadas y de orden, por parte de la ciudadanía, no son ni estos temas, ni tampoco Hugo Chávez, los mayores enemigos de la democracia en Venezuela, sino que es la misma ciudadanía, la que no hace mayor esfuerzo por querer atacar el Status Quo, y prefieren mantenerse en una situación cómoda, de espectadores, y de víctimas, esperando que alguien más haga algo. Es decir, a este país hace falta con urgencia que alguien se atreva a ejercer liderazgo.

Chávez actúa desde su posición de Autoridad Formal, ejerciendo el poder y las atribuciones que dicho cargo le otorga y, además, tiene la gran ventaja que en la oposición no existe nadie con suficiente Autoridad Informal (aquella que no se otorga formalmente, sino que se gana producto de nuestra forma de ser, actuar, y de relacionarnos con los otros) como para ser validada por la ciudadanía, y que por ende, se atreva a correr el riesgo de ejercer liderazgo: movilizar a las personas para que enfrenten problemas difíciles en escenarios de incertidumbre, haciéndolos parte del problema, y responsables de la solución.

Entre risa y risa, me dio mucha pena cuando Guillermo contaba que la gente en Venezuela, en vez de ir a las protestas o a votar, prefería irse a la playa. En este sentido, el clima cálido y tropical que existe en ese país, y unido con el sentimiento de austeridad y comodidad que el pueblo venezolano vivió hasta los años 70, atentan directamente en contra de generar acciones y cambios.

Y por sobretodo, luego de escuchar la charla, creo que a la oposición venezolana le falta generar un Sentido de Propósito común y poderoso, generando una Visión de Futuro capaz de llegar a los más profundo del alma de las personas, despertando en ellos la motivación necesaria para ir en busca de ese propósito. Lograr que el Para Qué del movimiento sea vivido como un propósito importante y fundamental para los integrantes de la ciudadanía venezolana.

Luego, ¿qué sacan estos jóvenes con organizarse y protestar, si detrás de aquello no hay un real sentido y visión de propósito común, que despierte el hambre de cambio y las ganas de actuar de las personas? ¿Se tendrá que llegar a una tensión límite para que recién se decida hacer algo?
Por el momento, tan solo esperar que alguien aparezca y logre despertar esa energía necesaria para enfrentar la triste realidad que vive Venezuela.