Frases

“No se cambian las cosas combatiendo la realidad actual. Para cambiar algo, es necesario crear un nuevo modelo, uno distinto que haga que el actual modelo quede obsoleto".

Richard Buckminster Fuller

jueves, 12 de septiembre de 2013

El Perdón: Un camino de dos vías




Dado el actual escenario político en el país (Chile), en el último tiempo se ha hablado mucho sobre el perdón, ya sea para exigirlo, para pedirlo, para tan solo darlo, o incluso para negarlo.
La verdad, que mi intención no es entrar en eso, más bien mostrar mi visión de qué es el Perdón.
Para mí, el Perdón, es un camino de dos vías: uno llamado "Pedirlo", y el otro llamado "Darlo".

Sea como sea, ambos caminos son sanadores y la persona más beneficiada, es quien toma uno de ellos.
Sin embargo, ambos son distintos y tiene tiempos diferente, y ambos a su vez, tienen 3 niveles, distintas emocionalidades y distintos poderes. Entonces, veamos a cada uno de forma particular.
Niveles del Pedir Perdón
1.      Lo siento; Te pido disculpas; perdóname.
Este es el nivel básico y no por eso poco importante. Es el punto de partida para algo más profundo.
2.      Fue mi culpa; fue mi error; yo me equivoqué.
En este, la persona no solo pide perdón o disculpas, sino que también se hace responsable del error ocurrido.
3.      ¿Qué puedo hacer para remediarlo? ¿Cómo puedo enmendar mi error?
Finalmente, este tercer nivel, integra los otros dos, y además, agrega el hacerse cargo de la responsabilidad que le compete, y es capaz de pedir alternativas para poder reparar el problema. En este nivel, la Sinceridad se hace plenamente presente.
La emocionalidad de este camino predispone al querer reparar lo acontecido, por lo que suele ser una mezcla(en sus luces) entre aceptación, vergüenza, culpa, ganas y entusiasmo por reparar, y alegría por un futuro mejor.
El Poder de este camino, junto con la posibilidad de ver nuevas posibilidades, es que la persona que Pide Perdón, independiente que él/la o los afectados la acepten o no, se libera de una carga y culpa, generando un gran alivio, y en caso que de no ser aceptado, “traspasándole” sin intención,  la responsabilidad de seguir cargando con aquello al otro.
 
Niveles del Perdonar 
1.      OK; Te Disculpo; Te Perdono.
Al igual que el camino anterior, este es el nivel básico, que abre nuevas posibilidades y oportunidades.
 
2.      No te preocupes, buscaremos una salida.
Este nivel profundiza en la exploración de alternativas, tomando libremente responsabilidad en aquello.
 
3.      Lo olvido, y vuelvo a confiar en ti.
Aquí se integran los otros dos niveles, y se da el salto mayor a lo que yo llamo,  la grandeza humana. Aparece nuevamente el juicio de Confianza a juzgar a su vez que el otro es sincero, que tiene la capacidad de reparar el daño, y que juzga que será capaz de cumplir el compromiso o promesa de reparo.
 
La emocionalidad de este camino predispone al querer ser parte de la solución y no una traba. Es una emocionalidad basada en la aceptación, ganas y entusiasmo por un futuro mejor, y a mi juicio, principalmente por la compasión.
 
El Poder de este camino, junto con, no solo expandir nuevas posibilidades, crea una nueva realidad totalmente distinta a la anterior.
La persona que Perdona se vuelve poderosa, digna de admiración, y en sí misma, expande su grandeza como ser humano, deja de darle autoridad al otro para que le “eche a perder el día”, y se libera de una carga emocional negativa basada básicamente en el rencor, el odio, y la rabia.
 
Si esto es fácil, difícil, utópico, posible o imposible, bueno, esa es otra conversación, y como señalo al inicio, es tan solo mi mirada respecto del poder que tiene el Perdón en sus dos caminos. Y más bien me gustaría invitar a preguntarte a quién te gustaría pedirle perdón, y/o a quién te gustaría perdonar.
¿Cuánta autoridad le seguirás dando a esa persona o situación para que te siga echando a perder el día y no permita expandir la grandeza en ti?


viernes, 30 de agosto de 2013

La Tristeza, una linda mensajera


Hoy viernes 30 de agosto, cuando fui a hacer clases de Innovación a la Universidad, la Directora de Carrera me estaba esperando para contarme que a la alumna "tanto", se le había muerto el papá el día lunes.

Luego, al entrar a la sala de clases, sus compañeros me pidieron, que dado que ella (la alumna en cuestión) había venido hoy a hablar con la Directora de Carrera, si era posible entregarle un regalo de ánimo que le habían preparado, ante lo cual obviamente les dije que sí. Luego, el momento de la entrega, fue bien emotivo realmente.

Una vez que la chica se fue a descansar a su casa, a los alumnos les pregunté: 
"¿Qué nos pasa con la tristeza, tanto la nuestra como la de otros?"…   …y el resto de la clase conversamos sobre aquello. Al final uno de los chicos me dijo, "profe, esta ha sido la mejor clase de innovación que he tenido".

Pareciera ser que la Tristeza tuviese "mala fama" y por lo tanto, tratamos de evitarla, evadirla, y "anestesiarla"... ...el tema es que cuando la "anestesiamos", efectivamente dejamos de sentirla, pero al mismo tiempo también dejamos de sentir cariño o alegría, pues así como cuando nos ponen anestesia para no sentir dolor cuando nos operan, tampoco sentimos una caricia o un beso, perdiendo así, la oportunidad de recibir cariño, apoyo, o que florezca la belleza del ser humano ante una espacio de tristeza.

Como emoción, la Tristeza surge cuando se pierde algo que VALORO. Es una mensajera que me recuerda cuánto valoramos a alguien o algo, y que me recuerda a alguien o algo que he perdido, y mucha veces al querer evitarla, pierdo la oportunidad de entrar en un bonito espacio de reflexión y agradecimiento; no del agradecimiento ante lo perdido, sino ante las experiencias vividas con ese alguien o algo perdido, y el agradecimiento de aquellos que quieren estar conmigo.

Entonces, cuando para mí hay algo que tiene valor, y lo pierdo, entonces surge la tristeza como emoción. No importa el tipo de situación o circunstancias. Desde perder a alguien querido que fallece, o terminar una relación, o hasta perder un proyecto, o algo que deseaba mucho y no conseguí. El factor común aquí, es que hay algo que perdimos, y a lo cual valorábamos mucho.

Decía que pareciera ser que la Tristeza tiene mala fama, por lo que solemos ponerle la etiqueta o juicio de emoción negativa, lo que implica entonces no estar dispuestos a entrar en ella, puesto que parece que aprendimos que no es bueno estar ahí.

Dado lo anterior, me surge la siguiente pregunta: ¿cuál será entonces la mejor estrategia para evitar la tristeza?

Si decimos que la tristeza surge cuando perdemos algo que valoramos, pareciera ser que una gran estrategia sería entonces, quitarle VALOR a las relaciones, a las situaciones, a las personas, o a las cosas…   …en definitiva a todo aquello que apreciamos, pues desde el momento que ya no valoro, ya no dejo espacio para que aparezca la tristeza.

Así, ante el miedo de entrar en ella, aparecen frases tales como, “vamos que todo pasa por algo”, “vamos que tienes que ser fuerte, ánimo”, “vamos a buscar algo de entretención y pasarlo bien”, “no llores, que llorando no se saca nada”, “vamos que la vida continua”, “no te preocupes, ya vendrán tiempos mejores o habrá otras oportunidades”, “esto lo vas a superar”, etc., queriendo generar de esto modo, una especie de falsa motivación que nos permita “saltar” de ese espacio emocional que no deseamos habitar, quitándole valor a eso que perdimos.

Me parece que esto nos ha llevado a dejar de escucharla, de poner atención a sus mensajes, de permitirle que haga su misión para con nosotros.

¿Esto quiere decir que tenemos que quedarnos permanentemente en ese estado?

¡Absolutamente NOOO! Por supuesto que no.  Quedarse en la tristeza, ya sería una estado emocional o de ánimo de Melancolía, y no estoy hablando de eso, sino que hablo de aprender a transitar el dolor que nos genera la tristeza, para poder reinterpretar lo acontecido y reconstituir el espacio de bienestar, para reflexionar sobre aquello que podemos hacer diferente o nuevo, por ejemplo ante el fallecimiento de un ser querido, innovar en la forma de relacionarme con ese ser, o para aprender a no tenerle miedo a eso, pues tenerle miedo al dolor, a la tristeza, implica la aparición y generación de un gran enemigo, como es el camuflar dicho dolor y sufrimiento, quitándole el valor.

Y para explicar a este “enemigo” de la tristeza, o esto del camuflaje, tomo el comentario que me hizo una chica colombiana que conocí en Lima en Julio pasado, ella me dijo:

-          Ustedes los chilenos parecen personas tristes, pero son más sinceras.

-          ¿Cómo así?,  le pregunté

-          Pues nosotros ahogamos nuestras tristezas y dolores con alcohol y rumba, bajo una falsa máscara de felicidad y alegría, y cuando llegamos a nuestros hogares y nos encontramos solos frente al espejo, nos volvemos a encontrar con todo aquello que queremos esconder, pues tenemos terror a que nos vean tristes…

viernes, 12 de julio de 2013

Gestión de Cambio en el Futbol: Un gran Desafíos Adaptativos (Parte I)


El fin de semana recién pasado, se realizó en Santiago la segunda Feria del Fútlbol ExpoF11, donde asistieron más de 50.000 personas. Había stands, zonas de juego, salas donde se daban conferencias y charlas, venta de camisetas y sourvenirs respectivos, y hasta un espacio donde se ofrecían servicios de Coaching para los deportistas, dirigidos por la Consultora Wellness, y con la participación de Andrea Fernandez, Coach Paraguaya que ha brindado servicios de Coaching Deportivo a los equipos de Fútbol argentino Tigres y Estudiantes de la Plata, con grandes resultados, que a mi juicio, fue lo más interesante del evento.
 
¿Por qué lo más interesante para mí? Pues en definitiva, el Coaching en el Deporte, y en Futbol en particular, es una disciplina escasamente conocida, y que sin embargo puede aportar muchísimo a elevar el rendimiento, no solo de los deportistas, sino una institución deportiva en general.
 
¿Cuál es el aporte del Coaching al mundo deportivo chileno (y de Latinoamerica)?
 
Ayudar a las instituciones, dirigentes, ejecutivos, técnicos, entrenadores, administrativos, y deportistas, a romper paradigmas y desde ahí, aprender a explorar nuevas formas de observar los hechos y acontecimientos, partiendo por al autoobservación integral de cada participante. De este modo, el Coaching en el deporte aporta con desafíar supuestos y juicios que definen la forma de ser de la institución, y desde ahí, la de los deportistas.
 
Por ejemplo, hace un año aproximadamente, fui invitado por una consultora al Club Deportivo UC a una reunión para explicar cómo el Coaching podía ser un aporte al desarrollo del Club. Quién dirigía la reunión por parte de la UC, era el "Tati" Buljubasich, quien estimo era el más interesado y a quién sentido le hacía lo que contábamos. Junto a él, estaban un miembro del Directorio, el gerente deportivo, y el psicólogo deportivo, quien al final de la reunión nos preguntó, "y bueno, ¿por qué quieren trabajar con nosotros?"
 
Ante tal pregunta, le pedí permiso a los de la consultora para poder responder, y mi respuesta fue: "Para crear y marcar una gran diferencia". El psicólogo me mira y vuelve a preguntar, "¿qué diferencia?", y yo le digo, "mira, te voy a contestar con un caso, y con una pregunta"...   ...silencio en la sala:
 
Yo: ¿Cuánto perdió Chile ante Brasil en Salvador de Bahía el 2009 en las clasificatorias a Sudáfrica?
UC: 4 x 2, respondieron casi al unísono todos.
Yo: OK!  ¿Se acuerdan que Chile perdía 2 x 0 y sin embargo da vuelta el partido y logra empatar 2 x 2?
UC: Sí claro, pero igual perdimos al final.
Yo: ¡Exacto! ¿Y por qué?
UC: (dieron n explicaciones)
Yo: Sí, puede ser por todo eso...   ...y aquí entra el Coaching: ¿se han preguntado en qué emocionalidad estaban el equipo y los jugadores? Y, ¿se han preguntado si Chile como equipo, tiene el "Cuerpo" desarrollado para no solo empatar, si no también para pasar arriba en el marcador y lograr el triunfo?
UC: (miran como ssombrados con lo que les decía, y al final dicen que no).
Yo: Les dije que a parte del caso, les contestaría con una pregunta. Entonces, Uds, en la UC, ¿han tomado conciencia bajo qué declaración viven, que a la larga les ha creado la realidad en la que se desenvuelven?
UC: No, no entendemos la pregunta.
Yo: OK, se los pregunto de otra manera, ¿qué es lo que los hinchas y la "familia" del futbol dicen de la UC?
Silencio....   ....sostengo...
UC: Que somos el eterno vicecampeón.
Yo: ¡Exacto! Y aquí entra el Coaching también. El coaching es el ejercicio de desafiar supuestos, paradigmas y creencias que determinar la forma de pensar y actuar, no solo de las personas, sino de las instituciones. La declaración "somos el eterno vicecampeon" les genera una realidad de vicecampeon, por lo que hagan lo que hagan, tienen un altísimo porcentaje de ser siempre vicecampeones, ¿lo ven?....
 
¿Qué paso después? Eso es otra historia
 
Ahora, entrando en materia. El Coaching dentro de una Institución Deportiva, insisto, puede marcar y generar una gran diferencia, y me atrevo a decir, a dejar un nuevo precedente: ¡Bastará que un Club lo tome, vea los resultados  del proceso, para que todos los demás quieran a hacerlo!
 
¿Qué pasa? Que las instituciones deportivas están frente a un gran desafío adaptativo. ¿Por qué adaptativo? Porque la antigua y actual forma de pensar, más el repertorio de soluciones que tienen, ya no dan respuesta a los nuevos requerimientos, y aun así, siguen aplicando una y otra vez, soluciones técnicas a problemas que se resolverán desde un aprendizaje nuevo, y desaprender muchas cosas, y eso, es y requiere adaptación.
 
Tomemos a Colo-Colo. Ante sus actuales problemas internos y falta de éxitos deportivos, hacen lo que siempre han sabido hacer: cambiar D.T.s, contratar jugadores "caros", cambiar directores, y estos a su vez, traen nuevos D.T.s, nuevos jugadores, generando un círculo vicioso que no lleva a ninguna parte.
 
Yo aquí, estoy apostando por un cambio nuevo total, no uno de fachada, sino uno de fondo, y para esto, como todo proyecto de gestión de cambio que se preste de tal, parte por la Directiva, y por el acompañamiento de un "externo" que les haga de espejo.
 
Y, como es un desafío adaptativo, el proyecto va a intervernir directamente en el SER que la institución es, y en el SER que cada uno de los integrantes de la institución, y principalmente en el SER de las personas claves: Presidente, Gte. Gral, Gte. Deportivo, DT 1er Equipo, Jugadores, y DTs divisiones inferiores.
 
Este proceso en sí mismo, es un gran desafío adaptativo, pues quienes lideran los proyectos, son a la vez o, la principal fuente de cambio o, la principal traba para el cambio, todo esto, por su "forma de SER".
Esto sucede, pues todos los proyectos, independiente del tamaño, tipo, duración, industria, etc, pasarán por 5 movimientos o 5 estados operacionales, donde la forma de SER de quien o quienes líderan, no puede ser la misma. Estas etapas son: Formulación; Concentración, Movimiento, Estabilidad, y Cierre.
 
Sin Coaching, el proyecto se desenvolverá de forma técnica, es decir, en un devenir que lleve a más de lo mismo, por lo tanto, obteniendo los mismos resultados, y solo parchando el verdadero "Dolor". 
El Coaching en estos proyecto en cambio, injecta e impulsa hacia del trabajo adaptativo que requiere cualquier desafío adaptativo (Trabajo Adaptativo y Desafío Adapativo son conceptos diferentes), apoya y acompaña a los líderes del o los proyectos en cada una de estas 5 fases, colabora con los equipos, y ayuda a crear una nueva forma de conversar y de relacionarse al interior de la Institución, y haciendo que ésta se vuelva una entidad adaptativa, que constantemente, más que analizar, reflexiona (explorar soltando las certezas).
 
Se mejora la comunicación, se aprende a mirar más allá de lo obvio, se conversar desde un espacio abridor de posibilidades, desarrolla la autogestión, y estimula el liderazgo y la coordinación de acciones entre todos, generando una red activa de promesas.
 
Si bien sostengo que el cambio ha de partir desde la Directiva, este proceso de 5 estado operacionales se irradia a todo ámbito. Llevémoslo al campo de juego. Si asumimos que un partido es un proyecto en sí mismo, como todo proyecto, se encontrará entonces con los 5 estados. Veamos cada uno:
 
- El proyecto comienza con la Formulación desde el "día lunes", donde la forma de SER del DT es de índole motivacional, inspiracional y con capacidad de generar el estado emocional adecuado para el alto rendimiento. Esta etapa está llena de declaraciones, no hay nada tangible, solo un sueño y un propósito. A lo largo de la semana, el DT comienza a establecer el esquema de juego, y delega las funciones y responsabilidades de cada uno, lo cual establece una serie de promesas y compromisos. El día antes del partido o en el camarín, ya se tiene claro lo que cada uno habrá de hacer en la cancha, el DT sigue estimulando y motivando al equipo, y les recuerda continuamente el propósito.
 
- Al salir del camarín rumbo a la cancha, se inicia la etapa de Concentración, donde como veíamos antes, cada jugador, y el cuerpo técnico, saben qué ha de hacer cada uno. Aquí, la forma de SER es más bien Directiva y de dar órdenes. No hay espacio para la improvisación y el DT ha de solicitar permanente a cada jugador, lo que tiene que hacer. En esta fase, el DT puede empezar a ver con quién realmente cuenta, y quien realmente cumple sus compromisos.
 
- El entretemiento es el espacio para la fase del Movimiento, donde la forma de SER del DT es más bien de Aperturase y así, se abre a escuchar la mirada de otros una vez que ha compartido la propia. Es la oportunidad para hacer mejoras, cambios y movimientos tácticos y emocionales más adecuados, y una vez hecho ese análisis, el DT "vuelve" a la forma de ser de Formulación, para cargar nuevamente de energía al equipo, recordándoles para qué están ahí, y luego ha de pasar nuevamente a Concentración, para hacer cumplir los cambios efectuados.
 
- Ya en el transcurso del segundo tiempo, y asumiendo que el equipo va alcanzando el objetivo, se entra en la etapa de Estabilidad, donde el DT ya puede ir dejando más sueltos a los jugadores, y al mismo tiempo, se mantiene concentrado y atento, pero dando la libertad necesaria para que el juego fluya.
 
- Una vez terminado el partido, y cuando el equipo ha ganado, viene la etapa de Cierre, donde la forma de Ser del DT es de celebración.
 
He resumido al máximo la mecánica de este proceso, pues mi propósito aquí, más que entrar en el detalle mismo, el objetivo es mostrar que esto se puede extrapolar, ya sea al Torneo Oficial como un proyecto, Copa Libertadores como otro proyecto, la Copa Chile, la Copa Sudamericana, etc.
 
Lo importante, es entender que la Institución en sí misma es un proyecto o vive de proyectos, y los proyectos son promesesas;  promesas efectuadas y hechas por personas, por lo que el gran desafío adaptativo, es aprender a gestionar equipos humanos, más allá de los recursos técnicos...   ...y para esto, el Coaching en un proceso de gestión de cambio, ha de marcar la diferencia.
 
Para ir concluyendo esta primera parte, no me cansaré de indicar, que el primer club que hago esto, segará un tremendo precedente. La pregunta ahora por ahora es, ¿cuál será el que de el primer golpe?

domingo, 2 de junio de 2013

SER, es una Posibilidad


El sábado 18 de mayo, facilité el taller que denominé "SER YO MISMO", con motivo de la Semana Internacional del Coaching.
 
Al encuentro asistieron coaches, estudiantes de coaching, y personas sin mayor vínculo con el Coaching, y en realidad esto, no era ningún inconveniente, pues la invitación era abierta a todo aquel con ganas de reconectarse con su SER, más allá de los deberías, expectativas, explicaciones y juicios del pasado, e incluso más allá de los mismos Sueños.

 
A mi juicio, existe una gran confusión respecto del SER, básicamente, pues por una parte, las personas no tienen claro si su SER es quien ellos realmente quieren Ser, o si son las Expectativas, Deberes y Deberías que sus padres, familia y entorno le exigieron, ya sea conscientes o inconscientemente, ser. Más directamente, alguien podría decir, "Soy Abogado, pues es lo que mi papás querían."
 
En este afán de querer tener control y certidumbre, la exigencia y expectativas sobre los hijos son altas, en el sentido que los padres quieren que sus hijos "sean" médicos, abogados, ingenieros, o cualquier carrera que otorgue alguna seguridad y estabilidad económica que brinda certidumbre, sin darse cuenta que el control y la certidumbre, matan cualquier otra posibilidad de SER.
 
A los niños y jóvenes se les exige "SER alguien en la vida", como si ahora mismo no fuesen alguien  ya. Y me pregunto,  ¿qué significa "SER alguien en la vida?
Aquí aparecen los juicios también: "Eres un irresponsable", "Eres un tonto", "Eres un bueno para nada", "Eres muy inteligente, ¿cómo te vas a perder en una carrera como el Teatro?"  (recomiendo este VIDEO)
 
Luego, el individuo "ES" de acuerdo a lo que otros esperan que él/ella sea, siendo a mi juicio la fuente principal de confusión que lleva a que las personas no tengan idea real de quienes son.
 
Ahora, y por otra parte, otra fuente se confusión respecto del SER, viene del querer Pertenecer.
Pertenecer (Ser de algo), es decir, Soy, dependiendo de donde pertenezco. Por ejemplo, soy judío, porque pertenezco a la comunidad judía; soy ignaciano, porque estudio en el colegio San Ignacio; soy extrajero, porque soy de otro país viviendo en Chile; soy militar, pues pertenezco al ejercito, y así un sinfín de posibles pertenencias.
 
Si descomponemos la palabra Pertenecer en: "Per-Tener-Ser", podríamos decir que para SER, hay que Tener, lo que conlleva a pensar que en la medida que tengo, Soy, y de este modo "el valor" de mi SER pasa a depender de lo que se tiene: ¡Valgo de acuerdo a lo que tengo!
 
 
Entonces ante la pregunta "¿Quién eres?", las personas suelen responder a partir de las cosas que tienen, como su conocimiento, roles, haceres, y resultados. En ese sentido, pareciera ser, que para SER, habría que tener alguna de esas cosas. 
 
Todo lo anterior, podríamos sintetizarlo en primer lugar, respecto al SABER de la persona, por ejemplo, "sé mucho de medicina pues estudié en la Facultad y me gradué de Médico, por lo tanto, Soy Médico". Otro ejemplo, una persona experta en economía, diría entonces, Soy Economista.
Aquí la trampa, es que la persona intenta proyectar quien ES, a partir de expresar y contar sus conocimientos, sus habilidades, sus dominios, sus experiencias en cuánto viaje ha hecho, como queriendo decir, "mira cuánto valgo, Soy súper valioso pues sé mucho y viajado mucho". Y cuando yo preguntó, "ok, me alegro por cuanto sabes y conoces y, ¿quién eres?, por lo general la respuesta es, "pero si te acabo de contar".

En segundo lugar, nuestros Saberes, nos llevan a tomar ROLES, por ejemplo, el experto en Economía, que "ES" Economista, puede tomar el ROL de Gerente de Finanzas, por lo tanto ahora, además de Economista puede decir, "Soy Gerente", y así, el tipo no solo ejercer su rol de gerente en la empresa, sino que como "ES" Gerente, llega a gerenciar a la familia, a los vecinos, a los amigos, etc. Y, ¿qué suele pasar cuando el Gerente es despedido y pierde su cargo y ROL? La persona al creer que "ES" el Rol, emocionalmente, es como si perdiera la vida.
 
En tercer lugar, los Roles nos llevan a HACER ciertas acciones, llevando al individuo a creer que "ES" sus acciones, es decir, si hago acciones buenas, "SOY bueno", si hago acciones malas, "SOY malo".
 
Finalmente, los Roles y Haceres (acciones) nos llevan a RESULTADOS; entonces, al igual que los Haceres, la persona cree que "ES" sus resultados. Si tengo un resultado mediocre, ¿SOY un mediocre? Si tengo resultados exitosos, ¿SOY un exitoso?. Peor aun, ¿qué pasaría si alguien dice este resultado es Perfecto, y al mismo tiempo otra persona dice que es un resultado pésimo, y el individuo mismo piensa que es un resultado bueno, ¿quién "ES" entonces, el Perfecto, el Pésimo, o el Bueno? Y más allá, ¿y si no hay resultado, desaparezco?
 
Luego, mi invitación es comenzar a ver el SER, más allá de las cosas que se tienen, de los roles, de los resultados, de las expectativas y juicios de otros, e incluso, de las expectativas y juicio que tengan de sí mismos. Comenzar a verlo como una Posibilidad. Cuando las personas etiquetan su SER por alguna de las causas ya mencionadas, se cierran a la Posibilidad de transformarse una y otra vez.
 
El SER como Posibilidad implica soltar las certezas y el control, implica aprender a bailar en la incertidumbre abridora de infinitas posibilidades, implica abrirse a escuchar a otros, permitiéndose SER la posibilidad que dicha relación puede otorgar.
 
El SER como Posibilidad es un constante ir y venir, es decir, no quedarse atrapado bajo la etiqueta del resultado, del rol, de la acción, de la expectativas.
 
El SER como Posibilidad implica soltar y dejar las explicaciones y juicios del Pasado, y poner foco en el presente y futuro permitiendo la aparición de una constante transformación, entendiendo finalmente, que el SER nunca esta en juego, sino que es una infinita Posibilidad.

jueves, 2 de mayo de 2013

Case in Point: Cuando mi propia clase de Liderazgo se volvió un caso de liderazgo fallido



En este blog he escrito mucho sobre liderazgo, cambio y adaptación, y vengo varios años (casi 7 ya) enseñando Liderazgo en distintos diplomados, en cursos cerrados a empresas, y en programas abiertos, donde me baso en el modelo de Ronald Heifetz y Marty Linsky de Harvard, del cual me enamoré, y que para mí, constituye la base y cimiento para cualquier otro programa de liderazgo, pues introduce la parte poco “glamurosa” de lo que implica realmente ejercer liderazgo. En este sentido, Heifetz y Linsky sostienen que Liderazgo no es una cualidad, talento, o característica con la cual algunas personas nacen, sino que muy por el contrario, es una ACTIVIDAD: la actividad de movilizar a la personas y facciones (grupos de interés) en escenarios de incertidumbres, lo que hace que sea una iniciativa difícil y riesgosa, pues muchas veces implica ir contra la corriente, es anti popular pues implica romper el Status Quo y la comodidad de las personas, sacarlas de su zona de confort, implica también desafíar las expectativas de las personas, como también los supuestos que ellas tienen sobre la autoridad de turno, y llevarlos al complejo escenario de cambiar hábitos, conductas y comportamientos. 

Este modelo aporta tres grandes distinciones principales: 

- Liderazgo no es Autoridad: Es una actividad y como tal, es un ejercicio que se ejecuta.

- La diferencia entre Autoridad Formal y Autoridad Informal: A. Formal es un cargo o título otorgado para hacer o cumplir una función establecida y esperada; la A. Informal en cambio se gana y se crea a base de credibilidad y confianza.

- Problemas Técnicos v/s Desafíos Adaptativos: Los PT son los problemas y situaciones para los cuales existe un repertorio de soluciones conocidas y probadas que dan respuesta rápida; los DA son situaciones para los cuales las soluciones técnicas no sirven ni funcionan, y por lo tanto, requieren de adaptación, cambio, y aprendizaje. 

y a mi juicio, 5 grandes distinciones secundarias: 

- Subirse al balcón (leer el ambiente, ver en qué están las personas, etc.)

- Pensar estratégicamente (construir autoridad informal, buscar aliados, mantener a la “oposición” cercana, aceptar pérdidas y bajas, entre otras)

- Orquestar el Conflicto (crear un contexto y ambiente contenedor, distinguir el rol de la persona, controlar la tensión)

- Devolver la tarea (sacarse el trabajo de los hombros y ponerlo donde corresponde, hacer intervenciones cortas y simples)

- Mantenerse quieto (asumir la presión, dejar que los asuntos maduren, y poner foco en la adaptación)

 
Lo más notable de sus clases, es el estilo cómo las imparten…  …todo el rato experiencia, y al cual ellos denominaron Case in Ponit, es decir, hacer de cada clase, un caso en sí misma.

Entonces, como decía, en los casi 7 años que he realizado el curso de Liderazgo, obviamente ya perdí la cuenta de cuantas veces lo he hecho, y siempre con gran acogida y recepción por parte de los alumnos y participantes, y sin embargo, por primera vez, este año me tocó un curso con una audiencia con la cual no logré conectar. La primera clase se llevaron la sorpresa con la que inicio el curso, y engancharon con ella, sin embargo, con el paso de las clases, mi autoridad informal fue en declive total, y tal como se enseña en Harvard, tener el cargo de Autoridad Formal no es suficiente para ejercer liderazgo, cuando con esto, se está queriendo sacar a las personas de su Status Quo.

Al parecer, apliqué soluciones técnicas (todo mi conocimiento sobre el curso más todas las horas anteriores realizadas) ante una situación que se me presentó como un Desafío Adaptativo: hacer que un grupo tan heterogéneo y disperso, con distintas facciones y sin un sentido de propósito común más que asistir a clases por la obligación de tener que cumplir con la asistencia, se abrieran a un espacio nuevo y distinto de aprendizaje, donde lo principal, era desafiar su propia comodidad.

Este curso en sí mismo es un ejercicio de liderazgo: pretende movilizar e inspirar a las personas, y al mismo tiempo es riesgoso pues implica desafiar todos sus supuestos y creencias que ya tenían de lo que ellos entendían por liderazgo, poniéndolos incómodos de vez en cuando, generando dinámicas para las cuales el 75% de los alumnos generaban resistencia, y tal como me dijo una alumna, “no veo hacia dónde vamos”.

Al parecer, no me subí al balcón para ver en qué estaban ellos y desde ahí, poder analizar mejor que acciones tomar, no me hice de los aliados necesarios para movilizar al resto, consiguiendo con ello, una gran facción evasora. Solté la tensión en vez de haberla mantenido, cayendo en el populismo de lo que se espera de la autoridad, y al hacer una innovación en cómo hacer las clases, que al parecer, provocó el resultado opuesto a lo que esperaba conseguir.

En resumen, lo que lo hizo fallido fue:
- Mi autoridad formal como profesor no fue suficiente para movilizar y sacar a los alumnos del Status Quo.
- En el mismo sentido, no me hice de Autoridad Informal suficiente para movilizar al curso.
- Mis subidas al balcón fueron pocas y cortas.
- No me hice de aliados que me ayudaran en tan "riesgosa y difícil" tarea.
- Si bien vi a la oposición, esta al estar dividida en tantas facciones, no leí las diferencias y expectativas de cada una.
- Solté la tensión muy pronto, cuando supuse que habían "encarnado" la idea y objetivo, al mezclar liderazgo con coaching (esa fue la innovación; antes terminaba con un tema, y luego seguía con el otro).
- Comencé a responder a sus expectativas en vez de desafiarlas, lo cual generó cierta incoherencia con el modelo.
- Si bien les "devolvía la tarea", no veían su responsabilidad en aquello, y reaccionaban solo ante la presión, por ejemplo, que la clase terminaría más tarde.
- Y lo más importante, fui preso y víctima de mis éxitos anteriores, aplicando soluciones técnicas, a una situación que se me presentó como adaptativa para mí; tal cual a los ejemplos de liderazgo fallido que muestro en clases.

Y como siempre, me queda el aprendizaje y el recordatorio que ejercer liderazgo es RIESGOSO, y a la primera persona a quien le "cortarán la cabeza", será a quien se atreva a ir contra la corriente y que desafíe supuestos y expectativas, si los resultados no se dan.

Aun me queda todo mayo para revertir de la situación…   ...tremendo desafío para mí, pues mi propia clase de Liderazgo, se ha vuelto un caso de liderazgo fallido; todo un Case in Point.

martes, 9 de abril de 2013

Un "Salto Alto" en la Política: de la Destructiva a la Apreciativa


Llegan momentos en la vida de las instituciones y organizaciones (en las personas también), donde se llega un punto ciego donde se está tan inmerso en la actividad misma, que no ven más allá, hasta que, o sucumben ante los nuevos escenarios que no vieron venir, o se adaptan cuando se atreven a detenerse por un momento, y se abren a observar con "otros ojos".

Las cegueras no se producen porque se haya perdido la visión, sino que son como si se cerraran los ojos a causa de estar aferrados a las creencias, a los éxitos pasados, a los valores, intereses personales, y supuestos que guían las acciones y formas de pensar.

En la historia tenemos casos emblemáticos de aquello, como la enciclopedia Britannica, que luego de 230 años de historia, cerró los ojos ante el surgimiento de la "nueva economía", los líderes no escucharon a las nuevas generaciones, y ante la aparición de Encarta (CD ROM de Microsoft), quebró. Los dueños y altos directivos hicieron más de lo mismo: Mejoraron el empaste de las enciclopedias físicas, agregaron más contenidos, mejorar la calidad del papel, aumentaron las sucursales y la fuerza de venta, y en 1995, quebró. Hoy existe Britannica.com, enciclopedia virtual que uno de los jóvenes que no fue escuchado creo, cuando compró la compañía con un 80% menos de su valor libro.

Como éste, hay muchos ejemplos, Nokia, que hasta mediados de la primera década del siglo XXI, tenía el 80% de participación de mercado. Hoy, algo la pregunta ¿quién tiene un Nokia?, con suerte un 10% levanta la mano: Su supuesto ante la aparición del iPhone fue (basado en su paradigma): Nosotros somos los expertos en celulares, una empresa de computadoras personales no va a decir qué hacernos....
Y así, hay muchísimos ejemplos más.

En Chile, los actuales políticos se aferran a hacer política desde un antiguo modelo. Es como querer seguir participando en la competencia del Salto Alto con la antigua forma de saltar. Cuando Dick Fosbury se dio cuenta que la forma de realizar el salto alto ya no servía para las nuevas exigencias, se atrevió a hacer un giro. Su entrenador y su entorno le decía que estaba loco, que cómo se le ocurría querer saltas de espalda, sin embargo en las olimpiadas de México ´68, cometió la "locura" de saltar de espalda a la barrera, llegando a obtener la medalla de oro, y desde entonces, todos comenzaron a saltar de esa manera.

Me pregunto, ¿qué pasaría en Chile se hiciéramos un giro en la política, y en vez de seguir con el antiguo modelo que se encarga de destruir al oponente, de buscar culpables, de velar por los intereses personales, comenzáramos a practicar un nuevo modelo, basada en la apreciación y la colaboración.

Hagamos ese giro apreciativo y colaborativo, que permita crear una política y políticos distintos, donde se respetase el pasado y al mismo tiempo se centrase nen el presente para crear un nuevo futuro, donde se pusiese foco en un sueño país compartido,  donde se valora la diversidad y el pensar distinto como vía de cosas nuevas para todos, sin buscar culpables. Una política y políticos basado en las fortalezas y virtudes de todos y cada uno de los actores,  donde  todos tuviesen derecho a ser escuchado con respecto y dignidad, y usando casos de éxito como semilla para nuevas ideas.

¿Crees es posible crear un país a sí, donde tengamos un sentido de propósito compartido a pesar de las diferencias de todo tipo y ámbito?
Yo sí creo que es posible y sueño por aquello. ¿Tú qué sueñas?


PD: Te invito a ver este video: VER

miércoles, 13 de marzo de 2013

Seguridad y Controles en las empresas: Un Solución Técnica o un Desafío Adaptativo


El inicio de la era industrial creo un fenómeno que cambiaría el curso de las cosas, como lo fue la producción masiva y en serie, en un menor tiempo, y a precios más bajos, provocando un aumento en la demanda por bienes de consumo, y por ende, las empresas se vieron en la necesidad de contratar más personal, llevando así, a un gran aumento en la demanda por “mano de obra”. Por otra parte, apareció la división del trabajo y el otorgamiento de tareas específicas, junto con la aparición de la figura del Supervisor, cuya funciones principales eran las de velar que cada trabajador hiciera lo que tenía que hacer, junto con ordenar, supervisar, evaluar, controlar los estándares, y sancionar, comenzando con ello también, un efecto secundario como lo eran coerción y el miedo como mecanismo de obediencia. 

Hoy, que estamos en plena era del conocimiento, y si bien aun en muchas empresas y compañías existe la gestión al estilo “Tayloriano” (Mando y Control), la desconfianza existente aun, entre gerencia y trabajador, y  heredada de la era industrial, ha hecho que  las empresas sigan utilizando mecanismos y medidas de control para principalmente, administrar y controlar el tiempo y asistencia de los empleados y colaboradores. Para esto, se han apoyado en la tecnología e innovación, utilizando nuevos productos y softwares para aquello, de modo de hacer más eficiente dicha acción. 

A este fenómeno de innovar en la producción y uso de servicios de controles sobre el personal, lo llamaré una Solución Técnica. Es técnica, pues es aplicar más de lo mismo, más de lo que ya se sabe hacer, y así, entre estas nuevas aplicaciones y dispositivos, existen en el mercado, el reloj para fichar, los cuales entre sus principales funciones se encuentran las de controlar las horas de entrada y salida, y calcular el tiempo de permanencia en el lugar de trabajo, el nuevo sistema de control de presencia alquiler, y el lector de huella, que no solo se ocupa de verificar que la presencia o ausencia de un trabajador, sino también para controlar que extraños a la organización o áreas específicas de trabajo, sean “atacadas” por personas ajenas a la organización, o al área en cuestión. 

Siendo bien realista, y de acuerdo a comentarios que he recibido de amigos y colegas, este tipo de medidas son muy eficientes y necesarias, más aun, cuando aun existe una cultura de poca responsabilidad para con el trabajo. 

Mi invitación es, que dado que la era del conocimiento ha traído consigo la aparición de un nuevo modelo de gestión: uno con foco más en los procesos y resultados que el cumplimiento de estándares, donde se promueva la autonomía y autogestión responsables, junto con las actividades de coordinación, comencemos a explorar, buscar e indagar por mejoras, no en la mera innovación técnica, sino más bien en la innovación cultural, social, y personal, los cuales no se responden con soluciones técnicas ya conocidas, sino más bien es un gran Desafío Adaptativo que tenemos como sociedad, pasando del Miedo a la Confianza.

lunes, 25 de febrero de 2013

Vivir desde el Compromiso v/s Vivir desde la Circunstancia

Hace tiempo que quería escribir sobre esta hermosa distinción, y sin embargo, por una parte,  "algo" pasaba que dejaba de lado el hacerlo, y por otra parte, pensaba mucho en cómo mostrar la distinción de forma clara y explicativa, y como siempre, sin ponerla como una verdad, sino como una mirada más que podría ser útil a quien así lo estimase.

Y bueno, aquí estoy, y al leer el primer párrafo, yo mismo puedo ver aparecer la distinción.

Vamos por parte. Primero, "Vivir desde la Circunstacia", no es ni mejor, ni peor que hacerlo desde el compromiso o la promesa, es tan solo una forma distinta de pararse frente a la vida, que de cierta manera, es cómo vivir bajo un piloto automático y una serie de supuestos. Por ejemplo, en una relación de pareja, se es fiel porque así se supone que debe ser, por lo que en la práctica la relación se sostiene a partir de un "deber ser", es decir, desde una norma o supuesto. Lo mismo en el caso de un profesional que es contratado para desempeñar alguna función para la empresa para la cual brindará sus servicios. Desde la circunstancia, el profesional va a trabajar de lunes a viernes de 09:00 a 18:00, hace lo que tiene que hacer, y se desenvuelve a partir de los deberías y supuestos que esa relación contractual implica. Lo mismo por parte de la empresa, que entrega al profesional las condiciones para que éste haga su trabajo y a fin de mes, le pague su salario pactado. Un caso más, un profesor que es contratado para hacer una clase, él/ella prepara la clase, asiste puntualmente, da la cátedra, toma pruebas y exámenes, evalúa y corrige, para finalmente cobrar sus honorarios, es decir, actúa a partir de los supuestos de su cargo y la relación para con la institución que que lo contrató. Y de la misma forma, podríamos usar mucho otros ejemplos.

En segundo lugar, está el "Vivir desde la Promesa o el Compromiso", que como ya dije, no es, ni mejor, ni peor, y a mí juicio sí, es más profundo y poderoso que vivir desde la circunstancia, pues desde este espacio, la persona no se desenvuelve de los meros supuestos, deberes, y deberías, sino que pone su SER en lo que hace. Así, tomando los ejemplos anteriores, en el caso de la relación de pareja, él o ella pone su SER al servicio de la relación, no se es fiel meramente porque así debería ser, sino que se es fiel por el compromiso de poner su SER para que esto sea así, y en el caso que las circunstancias brindaran la posibilidad que ocurriese una infidelidad, al estar viviendo desde el compromiso, está opción tiene muchísimas menos probabilidades de ocurrencia. En el ejemplo del profesor, cuando él vive la relación con la institución y los alumnos desde el compromiso, no solo cumple con se puntual, impartir las materias acordadas, tomar exámens y corregirlos después, sino que pone su SER en favor del aprendizaje de los alumnos. Desde la circunstancia el podría decir: "yo cumplí con mi parte, ahora, si los alumnos no aprenden, no es mi problema". En cambio desde el compromiso, el se ocupa y responsabiliza por el aprendizaje de sus alumnos.
Y tomando el caso de la empresa y el profesional, si tomamos el punto de vista la empresa, si ésta solo operara desde el compromiso, al momento de un atraso en el pago de los salarios, buscaría excusas y daría nuevas fechas de pago, en cambio, si operara desde le compromiso, pondría su SER en pos del bienestar de sus colaboradores.

Así, volviendo al párrafo anterior, vi aparecer la distinción, pues al dejar que "algo" pasara que hacía que atrasara el escribir esto, me vi viviendo desde la circunstancia, y por otra parte, el buscar la forma de explicar bien la distinción, lo veo viviendo desde el compromiso.


En resumen, "Vivir desde las Circunstancias", es un conjunto de experiencias.
"Vivir desde el Compromiso o la Promesa", es un Estado de SER

La pregunta final es, ¿desde donde estás viviendo tus ámbitos y relaciones, desde la Promesa o desde las circunstancias?

domingo, 3 de febrero de 2013

Un gran abrazo querido amigo Raúl

El jueves 24 de enero, mientras nos devolvíamos de la jornada de trabajo con la Fundación Puente por medio de ICF-Chile, mi amiga Illary Quinteros me cuenta del estado de salud en que se encontraba Raúl Herrera, contándome que ya estaba en la clínica Las Condes, probablemente, en sus últimos días...

...no sé porque, pero en ese instante guardé un silencio personal innecesario, creo, y me cubrí con una gran angustia y amargura, sobretodo, porque al día siguiente me iba de vacaciones fuera de Chile...   ...y sospechaba que a la vuelta ya no estaría.

Al llegar ayer sábado a Santiago y revisar mi celular, emails, whatsapps, facebook y twitter, el mayor contenido en todos ellos, eran los avisos de amigos avisándome que Raúl había fallecido el lunes 29.

Mi historia con Raúl es bien reciente y breve en realidad, y no por eso, menos importante para mí. Muy por el contrario, Raúl ha sido para mí, un gran maestro, y quienes me conocen, saben que no soy de "maestros".

Me sentí sumamente honrado cuando en septiembre del 2010, Raúl por Facebook, me envía un mensaje y me indica que le gustaría conocerme, por lo que me invita a que nos encontremos a tomarnos un café. Recibir ese mensaje fue una sorpresa maravillosa; ¡qué un "master" del coaching quisiera conocerme, fue un verdadero regalo de la vida, y ese primer encuentro, vaya que lo sí lo fue!
Luego de varias coordinaciones para coincidir la fecha, hora, y lugar, nos reunimos el miércoles 29 de septiembre en el Starbucks de la calle Callao, el cual posteriormente, se convertiría en nuestro lugar de encuentro.

Estuvimos casi tres horas, donde conversamos de nuestras historias personales, de qué lo habia motivado a él a conocerme y qué me había motivado a mí aceptar su invitación, del Coaching, de Newfield, de las personas y la organizaciones, del Budismo, de Brahma Kumaris, de la Kabbalah, de Carmen Cordero, la importancia de la meditación, de los caballos, de los Juicios y las Expectativas, en fin, de la vida misma.

Y, si bien nos reunimos varias veces, esa primera vez fue fantástica, pues fue me hizo sentir único, y de cierta forma, no sé si Raúl lo compartiría o no, pues nunca salió el tema a colación, para mí fue una relación silenciosa, como yo mismo soy. Y con silenciosa no me refiero a que no habláramos, todo lo contrario, más bien mi sentido apunta a que era nuestra y por ende, generaba un espacio sagrado y cómplice.

Raúl es (o era, dependerá de las creencias de cada uno) un tipo que pudiendo dárselas de Gurú, a mi juicio lo que menos tiene él, es de Gurú. Muy por el contrario, es un tipo generoso, respetuoso, amante sí de la impecabilidad y de la eficiencia, íntegro e integral, y daba un valor especial a las experiencias. Recuerdo que siempre me decía que los mensajes, a igual que los consejos, no tienen ningún sentido, y es más, suelen hacer más mal que bien, y que lo que realmente tiene sentido, son las experiencias personales.

Raúl solía desafiarme, y el primer desafío que me impuso, a partir de una de las conversaciones que tuvimos en ese primer encuentro, fue hablar sobre la Incoherencia de los Coaches, quedando ambos en claro, que mucho de lo que yo pudiese escribir ahí, hablaría mucho de mi mismo, y a la vez, mucho podrían sentirse agredidos por mis palabras, a lo cual él me manifestó que estuviese tranquilo, pues quien se sintiese así, sería más problema de esa persona, y un golpe a su ego, por lo que podría ser una bonita oportunidad de aprendizaje. Y así lo hice, publiqué en este mismo blog, "La Incoherencia de los Coaches", artículo "amado y odiado", y creo que uno de los más comentados en el blog y en mi muro de Facebook, y me llené de emails agresivos hacia mi persona, pero bueno, nada que Raúl y yo no hubiésemos visionado.

Y, aun tengo algo pendiente, tomar el curso anual de Carmen Cordero, que a juicio de él, es una de la mejores experiencias para desarrollar el tema corporal. (Raúl, si bien aun no he tomado el programa, lo tengo pendiente y como sabes, ya son dos amigas mías que lo tomaron, gracias a lo que les conté de nuestras conversaciones).

Es rara la sensación que siento hoy, imagino que es por la pérdida, que me lleva a la tristeza, y también por otra parte, me aparece la alegría de ver cuánta gente te quería, admiraba, y seguía Raúl. 

Raúl, mucas gracias por lo que compartiste conmigo y por tus enseñanzas. Por esa hermosa distinción que muy humildemente me contaste aprendiste de Carmen Codero, que las Emociones se producen en la relaciones. Gracias por intentar conseguirme la beca para ir al retiro de la Kabbalah en EEUU, por tu amor por la vida y por sobretodo, por tu SER estar/siendo. 
Sé que no te gustan los mensajes, y de todos modos, si bien no me dejaste ninguno directa y explícitamente, tú has sido un mensaje en sí mismo para mí, y una inspiración de lo importante que es amar el presente.

Un gran abrazo querido amigo!!!

jueves, 3 de enero de 2013

Coaching Deportivo: "Coach" v/s "coach"

Cuando personas como Pedro Carcuro llaman "Coach" a los DT de los equipos de futbol, le hacen un flaco favor a los Coaches Deportivos, pues un DT en esencia, no es un Coach, sino, tal como su cargo lo indica, es un Técnico. Ahora, si pudieran tener distinciones y competencias de Coaching, sería fantástico... ....lamentablemente no es así.

Por ejemplo, un DT le diría al jugador que patea los penales, "pégale así o asá a la pelota, dispara al centro, corre rápido, espera que el arquero se tire, etc", puras ordenes o indicaciones técnicas, o le haría preguntas cerradas tales cómo, ¿estás mirando al arquero, por qué no estás mirando al arquero, te sientes seguro, estás nervioso, quieres hacerlo? 

Un Coach Deportivo en cambio, le haría preguntas que lo llevasen a reflexionar, hacerse consciente, a poner atención y en observarse y observar el entorno, tales como: ¿A qué distancia se encuentra el arquero de ti, cómo sueles sentirte antes de patear un penal, en qué parte de tu cuerpo sientes eso, dónde sueles poner el foco, en la meta, la pelota o el arquero?

Y en el fondo, no es culpa de Carcuro, pues tratando de verse sofisticado frente a la audiencia televisa, utiliza el término ampliamente usado en EEUU, cuando se refieren al encargado de dirigir al equipo, pero en el fondo, son entrenadores, no Coaches; son un “coach”, no un “Coach”.

Robert Dilts, en su libro “Coaching: herramientas para el cambio”, deja esta distinción muy clara, refiriéndose al “coaching” como un ejercicio o práctica de entrenamiento, y al “Coaching”, como una práctica o ejercicio de llevar al “coachedado” a un lugar de atención y conciencia distinto, donde la persona se hace responsable y no dependiente.

Dado lo anterior, sería ideal que los DT del fútbol chileno, y los entrenadores de cada disciplina deportiva del país, tuviesen la capacidad, competencias, distinciones, habilidades, y conocimientos de no solo ser un “coach”, sino un “Coach”.

Hay una anécdota fantástica en la NBA de EEUU. En 1994, en las semifinales de la Conferencia Este de la NBA, los Chicago Bulls perdieron ante los New York Nicks en sus dos primeros partidos. Los Bulls querían demostrar que eran mucho más que un equipo con una gran estrella y que podían ganar sin Michael Jordan, que se había retirado a finales de la temporada anterior.

En el tercer partido, cuando quedaban menos de dos segundos para el final, iban empatados a 102, los Bulls tenían el balón y aprovecharon un descanso para planificar el último lanzamiento. El entrenador (“coach”), Phil Jackson, ordenó a Scottie Pippen, estrella del equipo tras la retirada de Jordan, que pasara el balón a Toni Kukoc para que éste realizara el último lanzamiento. Cuando el partido estaba a punto de finalizar, Jackson vio a Pippen sentado en el extremo opuesto del banquillo. Jackson le preguntó si entraba o salía. “Salgo”, dijo Pippen, disgustado por no ser él quien iba a efectuar el último lanzamiento. Sin embargo, con sólo cuatro jugadores en la cancha, Jackson pidió rápidamente otro descanso y sustituyó a Pippen por Pete Myers, un reserva que realizaba pases excelentes. Myers efectuó un pase perfecto a Kukoc, que giró sobre sí mismo y encestó un lanzamiento milagroso con el que ganaron el partido.

Entonces, los Bulls volvieron a los vestuarios algo decepcionados por el acto de insubordinación de Pippen.
Jackson recuerda que, cuando entró, todos estaban en silencio y no sabía qué hacer: ¿debía castigar a Pippen?, ¿pedirle que se disculpara?, ¿fingir que aquello nunca había ocurrido? Todas las miradas estaban fijas en él. Jackson miró a los ojos a cada uno de los jugadores y dijo: “Lo que ha ocurrido nos ha hecho daño. Ahora deben resolverlo”.

Jackson sabía que, si tomaba medidas para resolver esa crisis, convertiría el comportamiento de Pippen en una cuestión entre entrenador y jugador. Sin embargo, comprendió que, en el fondo, el incidente ponía de relieve un problema más profundo: ¿qué eran los Chicago Bulls sin Michael Jordan? No se trataba de quién iba a sustituir a Jordan, porque nadie iba a hacerlo; se trataba de si los jugadores podían cohesionarse en un equipo en el que nadie dominara y todos estuvieran dispuestos a hacer lo que fuera para ayudar. Era un problema de los jugadores, no suyo, y sólo ellos podían resolverlo. No importaba lo que decidieran en ese momento, lo que importaba era que fueran ellos y no Jackson quienes tomaran la decisión. A continuación, hubo una discusión liderada por un acalorado Bill Cartwright, uno de los veteranos del equipo. Jackson estaba convencido de que esa discusión unió más al equipo.

Para mí, el Coaching es un espacio de aprendizaje que lleva a la persona o a un equipo, a desarrollar la concentración, la atención y la observación, por medio de preguntas y/o acciones que promueven eso.
 
Ojalá en el deporte chileno tengamos más “Coaches” y no solo “coaches”.