Frases

“No se cambian las cosas combatiendo la realidad actual. Para cambiar algo, es necesario crear un nuevo modelo, uno distinto que haga que el actual modelo quede obsoleto".

Richard Buckminster Fuller

viernes, 24 de abril de 2009

Liderazgo Emocional (Respuesta Abierta a Carta de Ignacio Fernández)

Mi “compañero de ruta” y maestro, Ignacio Fernández, en su carta a El Mercurio y en su Blog, ejerció una gran acción de liderazgo, poniendo un tema difícil en la mesa como lo es la falta de liderazgo “emocional” de los dos candidatos de donde saldrá el próximo presidente de Chile, abriendo un debate público muy interesante.

Mi respuesta a su carta va por dos caminos:
a) Analizar el “liderazgo emocional” de la presidenta y,
b) Ver las condiciones de liderazgo de Piñera y Frei.

a) Analizar el “liderazgo emocional” de la presidenta

En este mismo medio, he escrito tres post respecto de ejercer liderazgo con Autoridad Informal, siendo el titulado “Liderazgo Femenino: Autoridad Formal v/s Autoridad Informal”, el que más me ayuda a hacer el análisis del liderazgo de Bachellet, y en el cual destaco el rol de liderazgo que ha ejercido la Mujer en el mundo, desde una posición sin Autoridad Formal.

A ver, concuerdo plenamente con Ignacio respecto que la presidenta goza de un gran “liderazgo emocional”. Sin embargo, a eso yo lo enlazo más con la “Autoridad Informal”.
A modo de resumen, la Autoridad Formal es aquella donde a una persona se le otorga un “poder” explícito de dirigir a algún sistema social, a cambio de entregar cierto servicio a éste, cuyas funciones básicas son las de: Dirigir, Orientar, Proteger, establecer Normas, y Controlar. En este sentido, depende del cargo (como el de Presidente de la República).
Muy por el contrario, la Autoridad Informal, a diferencia de la Formal, se sustenta en la confianza. No es otorgada, sino que se adquiere en base a las aptitudes, valores, reputación y esfuerzo de alguna persona, haciéndola atractiva para otras personas, ganándose el respeto y admiración. Luego, depende de la mantener la credibilidad. Y es esto lo que precisamente tiene Bachelet: Autoridad Informal adquirida al conectarse con las personas por medio de las emociones, por sus valores, y aptitudes, en definitiva, por su “liderazgo emocional”, tal como bien señaló Ignacio.

Lamentablemente, la Autoridad Informal no es suficiente para “liderar”, o mejor dicho, para ejercer Liderazgo “efectivo”, si ésta no se apoya con hechos y acciones concretas.

Un cargo de autoridad como la Presidencia de la República, además de tener que contar con Autoridad Informal para ejercer liderazgo, tiene una serie de otras herramientas que le pueden servir para ejercerlo desde su posición de Autoridad Formal, como los son: construir Aliados, mantener cercana a la Oposición, reunir información y testear la realidad, aceptar su parte de responsabilidad en los problemas, reconocer la pérdida que sufren los otros, modelar el comportamiento, aceptar bajas y, manejar las fronteras: inclusión y exclusión.

Desde mi punto de vista, la presidenta no utilizó todas estas herramientas, y las que sí uso, no las ocupó correctamente, debido básicamente, al egoísmo y ansias de poder del entorno en el que desenvuelve ella. Es decir, los peores “enemigos” de Bachelet, fueron los mismos partidos de la Concertación, quienes no vieron en la Autoridad Informal o Liderazgo emocional de la presidenta, una herramienta potente para ejercer liderazgo a nivel colectivo, y por el contrario, lo mismo que tanto cuestionaron a Pinochet (ambición por el poder), hoy es muy fácil verlo en ellos. Personalmente, creo que el país perdió una gran oportunidad, mal utilizando la Autoridad Informal que la presidenta tenía, pues insisto, lamentablemente, tampoco esa herramienta es suficiente por sí sola.

b) Las condiciones de liderazgo de Piñera y Frei:

A diferencia de Bachelet, ni Piñera ni Frei cuentan con Autoridad Informal, es decir, ninguno de los dos cuenta con credibilidad por parte de la gente. A mi juicio, ellos pasan a ser como las farmacias: la gente no las quiere ni les cree, pero las necesita porque no hay otra opción. En este sentido, nos encontramos ante el escenario más triste que podríamos tener: elegir el mal menor.

¿Cómo se le va a creer a Frei, cuando cambia sus valores “cristianos” (el tema del aborto por ejemplo) por aceptación política? A mi juicio, es un Judas más.

Por otro lado, ¿cómo se le puede creer a Piñera, si existe una relación de incongruencia entre sus intereses económicos y sus intereses políticos? Esto, sumado al nulo liderazgo emocional que ambos no tienen, y que ha quedado claramente identificado con las penosas muestras de desatino que han tenido, ¿qué podemos esperar, a un mesías que venga en nuestro auxilio?
¡La buena noticia amigas y amigos! , es que el Liderazgo es una actividad a la que todos estamos llamados a ejercer. Luego, mi invitación es que independiente de quien salga presidente, no esperemos a que la autoridad de turno nos solucione los problemas. Veamos primero nuestra responsabilidad personal en cada problema que afecta a la sociedad, y busquemos como aportar desde nuestro espacio personal, ya sea siendo voluntario en alguna fundación, becando a un niño de escasos recursos, no evadiendo el pago del Transantiago, ayudando a un Techo para Chile, prestándole plata a un microempresario, etc. Hay miles de actividades que podemos hacer para hacer de Chile un mejor país, sin esperar que el gobierno los realice en vez de nosotros. Pero debe nacer de cada uno de nosotros, desde una ambiente de positividad y conexión, siendo solidarios entre todos, generando un sentido de propósito común como país, que nos identifique a todos, dejando de lado los egoísmos personales y colectivos.
Querido Ignacio, gracias por poner el tema sobre la mesa.

8 comentarios:

Ignacio Fernández dijo...

Rodrigo:

Que interesante que armemos estas conversaciones y podamos darle altura de miras, no como el blog de El Mercurio, donde me sorprendieron 2 cosas:

1. La ausencia de "escucha sin juicio" de las personas. No se dejaban tocar por lo escrito y se activaron sus prejuicios esenciales.

2. La confusión entre atacar ideas y atacar personas. Podemos discrepar mucho y eso no implica atacar la identidad del otro, pues eso cierra el diálogo pues obliga al que recibe el ataque a defenderse. Eso no pasa si hablamos de ideas. Esos comentarios no se referían a mi, sino que revelan su observador.

Respecto de tu post, hay que entrar en juicios evaluativos poíticos. No comparto que Bachelet no tenga autoridad formal. Creo que usa varias de las herramientas de liderazgo que indicas.

Obviamente que podría ser mejor, aunque desde la óptica del liderazgo creo que ha abordado desafíos adaptativos relevantes (reforma previsional, cambio a la ley educacional, ley de transparencia, avance en diversidad de las fuentes energéticas y una destacada proactividad para enfrentar la crisis y leer las claves sociales).

Vamos a pasar de parcial nublado o derechamente nublado y con posibilidades de lluvia, quien sea el próximo presidente. La tranquilidad es que Chile es un país con instituciones que no son derribables por el gobierno de turno y hay consenso básico en los estándares mínimos de la construcción democrática, lo que deja de verse con la polvareda cotidiana de las guerrillas verbales de los políticos, más aún en tiempo de elecciones.

Gracias Rodrigo por seguir la conversación, por apropiarte y dar tu mirada, en el marco apreciativo, generoso y respetuoso.

Marcela Duarte dijo...

Rodrigo, Ignacio,

Me da la impresión que por el modo que presentan el problema, tiene una postura política distinta, pero lo importante, es que ambos lo teman desde un ambiente respecto y tal como dice Ignacio, desde una mirada hacia lo constructivo.

Ese el tipo de diálogos que debiéramos tener en el país.

Concuerdo con Rodrigo que a Bachelet,no le "sacaron provecho".

Felicitaciones a ambos,

Rodrigo.

José dijo...

Mmm, no concuerdo mucho con ninguno de los dos, pero sí comparto lo del mal menor, y efectivamente, eso es muy triste, por no decirlo vergonzoso.

José.

Anónimo dijo...

Este es el tipo de comentarios y opiniones que queremos leer. Excelente.

Rodrigo Silva Ortúzar dijo...

Ignacio,

TOP la conversación.

Por mi parte, yo no critico realmente a la presidenta, sino a quienes la "asesoran" y acompañana.
De todos ellos, solo rescato al ministro Velasco.

Respecto de Frei, no lo ataco a él, sino a la falta de creatividad e ideas de la Concertación. ¿Cómo es posible que tenga que aparecer un ex presidente como canditato? ¿No tienen gente nueva que pueda ejercer liderazgo a caso? Creo que es "horrible" y una muestra de retroceso ATROZ, que un pais vuelva a tener como presidente a un expresidente. La señal que yo dice: Ojo Mundo, en Chile no hay más de donde elegir, no tenemos nuevos "líderes". Me da hasta vergüeza.

Y sobre Peñera, bueno, es el mal menor.

Yo quiero un Chile con Liderazgos nuevos; ¡Chao los Frei, los Escalona, los Larraín, los Chadwick, los Lagos, los Novoa!

¡Bienvenidos aquellos que buscan un interés real en tirar para adelante al país! ¡Bienvenidos los que no se quedan en el pasado, refregando en la cara en cuanta oportunidad tienen de hacerlo!

Necesitamos un partido de Unidad, donde gente de derecha y progresistas desarrollen un sentido de propósito con una visión de país común para todos.

Yo estoy seguro que si a Bachelet se le hubiese apoyado como cualquier presidente se lo merece, independiente si es de nuestro color político, estaríamos en una posición muchísimo mejor.

Basta de destruir al enemigo de ambos lados. La invitación es a construir desde una mirada apreciativa, potenciada por la positividad.

Es terrible no sentirse identificado ni representado por ningún partido.

Ignacio Fernández dijo...

Comparto la idea de que sería interesante un partido nuevo, en el eje de lo liberal, aunque creo que el tema no pasa por eso, sino por construir una nueva forma de conversar, una forma de dialogar que tenga bases en el respeto al otro y en lo generativo.

Eso lo veo más complejo, pues de todos los partidos están acostumbrados a la política de viejo cuño, incluso personas no "viejas". Basta escuchar a Auth, Allamand, Escalona, Hinzpeter o el oscurantismo de Schaulson: el podeer por el poder. Aunque también hay algunos que parecen tener un mejor nivel de diálogo, como Alvarez de la UDI o Jorge Burgos, aunque son minoría y no pueden existir sin la estructura de los partidos. Por lo mismo, la idea de un partido que congregue en lo generativo y con real vocación de servicio y no del poder por el poder, sería apasionante.

Yo tampoco me siento identificado con ningún partido, estoy esperando que aparezca algún entero, pues los partidos no me gustan, son desintegrados (jajajaja).

Hay que promover una nueva forma de conversar, un diálogo social generativo

Rodrigo Silva Ortúzar dijo...

Totalmente de acuerdo.
El tema pasa por cambiar el nivel de las conversaciones, aprendiendo a ESCUCHAR, tal como señalas tú, en base al respecto y al diágolo creativo.
Entiendo las pérdidas que enfrentan las otras partes con las propuesta que uno ofrece, dejando los egoismos y egocentrismos de lado. Eliminando los cuoteos, de modo de incentivar el ingreso de gente realmente calificada a ocupar los puestos que hoy ocupan gente que está solo para pagar favores políticos.
El equilibrio se da en la diversidad y en las competencias de las personas, no en la reparticion política.

Carmen Ortúzar dijo...

Qué bueno esta conversación. Concuerdo con Ignacio en que la col de emol es un "diálogo" de sordos.¡Qué manera de no entender algunos de lo que se estaba hablando. Incluso entendían al revés. Bueno, igual es chistoso cuando estamos tratando de dialogar...
Sobre el liderazgo emocional de la Presidenta, siempre supe que su gobierno tendría su sello, que muchos critican pero que tiene la mirada de mujer-mujer, no de mujer que juega a ser hombre para ser validada. Concuerdo con Rodrigo en que sus acompañantes no han sido todos de lo mejor... porque los partidos (todos) son machistas y no confían en las mujeres. (Recordemos que a la candidata Bachelet la eligió el pueblo, no los partidos). Sino, hace rato que habríamos tenido una candidata Matthei, por ejemplo...
Bueno, en todo caso, comencemos por nosotros. A nadiue se le uede pedir que haga lo que yo no estoy dispuesto a hacer.
Y que siga el debate de ideas.