Frases

“No se cambian las cosas combatiendo la realidad actual. Para cambiar algo, es necesario crear un nuevo modelo, uno distinto que haga que el actual modelo quede obsoleto".

Richard Buckminster Fuller

viernes, 3 de octubre de 2008

Enemigos del Aprendizaje

Un amigo escribió en su blog haciendo alusión al artículo “Gestionando Personas” que escribí la semana pasada, indicando que cuando nos relacionamos con las personas lo hacemos con sus valores. Que en un buen trabajo en equipo se deben conocer los valores de cada uno de los integrantes.
Sobre esto, mi amigo me hacía las siguientes interrogantes: "¿Qué habría que preguntarse para ver qué motiva a los miembros de un equipo, desde dónde hablan, qué valoran, qué principios poseen, y qué los conecta? Tal vez estas preguntas podrían ser un buen ejercicio para comenzar a trabajar los equipos".

Luego de leer su artículo, me saltó a mí una nueva pregunta, ¿cómo aprender a hacer estas preguntas, cómo aprender a escuchar a los miembros del equipo? En definitiva, ¿cómo es este proceso del Aprendizaje?

En eso estaba cuando recordé algo fundamental que se enseña en Coaching Ontológico: "Los enemigos del aprendizaje”.
Los recordé y allí encontré el inicio de la respuesta a mi nueva interrogante.

En el proceso de Aprendizaje, los seres humanos nos encontramos con una serie de Enemigos del Aprendizaje, los cuales nos impiden avanzar en este proceso. La lista es bastante larga, por lo que solo daré una breve descripción de algunos de ellos:

1. No admitimos que no sabemos (inhabilidad de aceptar que no sé algo).
2. Ceguera de nuestra propia ceguera (no saber que no sé).
3. Querer tenerlo todo claro todo el tiempo (lo cual nos lleva postergar la toma de decisiones por querer tener todos los antecedentes y tener temor a equivocarnos).
4. No tengo tiempo (un clásico y se explica por sí solo).
5. El olvido de las emociones como parte del aprendizaje (dejamos de tener una actitud de gratitud y perseverancia, y de ver en cada emoción una respuesta a nuestro actuar).
6. La gravedad (Perder el sentido del humor, poniéndonos graves y "serios")
7. La Trivialidad (Por temor a ver nuestras falencias, dejamos todo para la risa)
8. La adicción a las respuestas (Querer tener respuestas para todo, en vez de hacer preguntas que logren encontrar nuevas soluciones)
9. No dar autoridad a otro para que nos enseñe (soberbia, creer sabérselas todas “¡Qué me va a enseñar este”!)
10. Confundir saber, con tener opinión (Solemos creer que por tener derecho a opinar, sabemos).
11. Confundir saber, con tener información (Creer que porque me informe sobre un tema, sé del tema. Es como creer que por que sé sobre la bicicleta, sé andar en bicicleta).
12. La desconfianza (Sin ella, no podemos coordinar acciones)
13. La inhabilidad de desaprender (nos cuesta desprendernos de nuestros hábitos y actitudes ya conocidas, las cuales se transforman en una de nuestras principales barreras para aprender cosas nuevas).
14. Pérdida de flexibilidad para aprender (se dejó de jugar)
15. Vivir juzgando todo el tiempo (Encontrar todo malo, entregando desesperanza).
16. Solo damos valor al aprendizaje operacional, no al transformacional (creemos que sin lógina ni método científico, no se puede aprender, siendo que el aprendizaje real, para por un aprendizaje experimental que nos lleve a encarnar el aprendizaje, a hacerlo parte de cada uno, el que nos transforme como persona).

El gran problema, es que no nos enseñaron a comunicarnos, a expresarnos, a escuchar, a entender al otro. Por el contrario, nos han enseñado a ser autoridad, no líder. A seguir un patrón Tayloriano, donde la autoridad da las ordenes, y el subordinado obedece.
Comenzar a salir de este modelo, para pasar a uno donde nos gobiernen el Lenguaje, las Emociones, y el Cuerpo, es el inicio del proceso de Aprendizaje, el cual nos permitiría llegar a tener equipos de Alto Desempeño, dando paso a una Humildad Inteligente, que incentive la participación de todos, liderando y dejándonos liderar.

3 comentarios:

Carmen Ortuzar Meza dijo...

En realidad, cuesta reconocer que no sabemos. Debido a esta cultura tan competitiva, no es bien visto hacerlo. Y así nos vamos quedando ignorantes y cometiendo errores, por lo mismo.
Además, desde que nacen les vamos enseñando a los hijos, y niños en general, a obedecer. Y si no lo hacen los tratamos de rebeldes. Y así es como hay montones de hijos del Ritalín y otros remedios ya que desde pre básica estamos tratando de que las personas sean obedientes. O
sea, hay que partir desde el hogar y el colegio a potenciar a quienes piensan distinto y tienen inquietudes, y no acallarlos. Por eso es difícil ser líder en este país.
De hecho, Valentina (una de mis nietas que acaba de llegar de EE.UU.) me decía que una de las cosas que le gustó de allá es que "a los niños se les respeta y se les toma en cuenta. Por ejemplo, si van a un restaurante no le preguntan a los mayores qué desean los niños, sino que a
ellos mismos se les consulta". O sea, hasta en lo más mínimo de la vida cotidiana tienen derecho a expresarse como personas.

Bueno, hay mucho por comentar. Y sobre todo, reconocer que
nunca es tarde para empezar.
Gracias por esta página, Yoyo. Y gracias a la tecnología que nos permite expresar con mayor facilidad y tranquilidad lo que sentimos y pensamos.
Un beso.
Mamá

Constanza Pendola dijo...

Hola Rodrigo!
Muchas gracias por tu comentario. Lo subí porque me pareció muy cierto.! Que bueno que te haya gustado.
Ahí me tomaré un tiempo para leer tu blog.!
Un saludo!!!!

Alejandra Urizar dijo...

Aquí sí que tienes mucha razón, sobrino, y parto afirmando que "sólo sé que nada sé", para preguntarte de frentón si ese patrón tayloriano es demasiado explotador y autoritario o sólo es discípulo de Liz Taylor...

Alejandra