Frases

“No se cambian las cosas combatiendo la realidad actual. Para cambiar algo, es necesario crear un nuevo modelo, uno distinto que haga que el actual modelo quede obsoleto".

Richard Buckminster Fuller

domingo, 9 de septiembre de 2012

Distinción entre lo Técnico y el SER: una vista a las Declaraciones.


Hace unas semanas, en una dinámica con un grupo en una empresa, una ejecutiva contó los hitos de su vida, y al hacerlo, se dio cuenta, que según ella, no tiene bonitos recuerdos, pues siempre tenía que ser la mejor y satisfacer las expectativas de su familia, de sus profesores, de sus amigos, luego de sus compañeros de trabajo etc. Siempre fue la mejor alumna, tanto en el colegio, como en la universidad, destaca por siempre cumplir las metas organizacionales que le ponen, y sin embargo, indicaba nunca sentirse, ni feliz, ni contenta con sus logros, y como que algo siempre estaba faltando.

"¿Por qué?", le pregunté.
"Porque siento que siempre podría hacer todo mejor y me da rabia conmigo misma cuando veo que así podría haber sido", me respondió.
"A ver, tú que eres tan matea entonces (le dije con un toque de irreverencia), corporalmente, ¿dónde dirías que sientes eso?", le pregunté.
Un breve silencio, la dejó ahí, y me responde, "en la parte baje de la espalda y en el estómago".
"¿Qué te lleva a sentirlo en el estómago y qué en la parte baja de la espalda?, pregunté nuevamente.
"Mmm, la rabia la siento en el estómago...  ...y en la espalda.... - se queda en silencio y hace un pequeño gesto hacia arriba como buscando la respuesta en el cielo - ...en la espalda siento todo la responsabilidad que llevo de tener que cumplir y ser la mejor siempre"

Se produce un bello silencio, y la dejó habitando ese momento, para dirigirme al resto de los alumnos, y les preguntó:
"¿Se acuerdan la distinción entre Afirmaciones, que describen hechos, y las Declaraciones, que crean realidades?"
"Sí", respondieron.
"Entonces, ¿qué declaración o declaraciones profundas creen que ha hecho Alejandra en algún momento de su vida que la lleva a decir que siente en su espalda la carga y peso de responsabilidad de cumplir, y que a pesar de ser exitosa en todo lo que hace, no es feliz?"
Nadie se animó a contestar, y fue la misma Alejandra, como buena matea, quien al darse cuenta responde así, "Que haga lo que haga, nunca será suficiente, y que ni tampoco soy lo suficientemente buena".
"¿Y que quisieras que pasara?", le pregunté finalmente.
"¡Quisiera descansar!", exclamó.

Sin profundizar en cómo terminó esta conversación, lo que esto me permite (y que le permitió ver a los alumnos en dicha clase), es el poder que tienen las Declaraciones que consciente o inconscientemente hacemos y que pasan a "regir" nuestras vidas. En el caso de Alejandra, la declaración "Haga lo que haga nunca será suficiente", la ha atormentado toda su vida, y al estar potenciada por la declaración "Yo no soy lo suficientemente buena", la ha llevado a castigarse sin tregua alguna.

Con sus declaraciones, Alejandra había creado una realidad de insuficiencia y exigencia tortuosa, que ni siquiera daba espacio para perdonarse a sí misma ante el más mínimo e irrelevante error. Ese es el poder que tienen las declaraciones, que nos crean y dictan una realidad en la cual habitar y rigen nuestra forma de ser.

Posteriormente, Alejandra comenta que ya comprado y leído cuanto libro de Auto-Ayuda a encontrado y que le han recomendado, y aun así, ninguno le ha ayudado. "¡Claro, pues, si nunca es suficiente lectura para poder cambiar!", le exclamé, despertando una risa en ella y en sus compañeros.

"Alejandra, los libros y cualquier cosa de auto-ayuda no sirven por sí mismos en cuanto no tomes noción del SER que tú eres, y no cambies las declaraciones que has formulado", le indiqué.

Los libros son algo técnico, el desafío es ver cómo mi SER incorpora esto técnico, de modo de modificar y generar el cambio en mí, de dentro hacia afuera, y haciendo las declaraciones que me permitan llevar a una nueva realidad.

Y, algo muy importante, el mero hecho de hacer una declaración no "soluciona" el problema, pues éstas son válidas o inválidas dependiendo de la Autoridad para declararla que tenga quien la emita.

Entonces, en el caso de Alejandra, no bastará con hacer una nueva declaración, tendrá que volver a darse autoridad sobre sí misma de modo que ella misma valide, consciente o inconscientemente su propia Autoridad.
Luego, ¿cuáles son la declaraciones que están rigiendo y guíando tu vida? Si quieres hacer nuevas declaracione, ¿te sientes con la autoridad suficiente para validar las nuevas?

lunes, 30 de julio de 2012

La Fortuna del Juego: El beneficio de desafiar paradigmas y creencias arraigadas

Como saben, este blog tiene su base en el desafío de Paradigmas, supuestos y creencias arraigados en las sociedades, organizaciones y personas, que limitan los cambios, la innovación, y la creación de nuevas realidades.

Este verano 2012, me encontré con una gran y gratísima sorpresa al ver la película "La Fortuna del Juego" ("Moneyball" en inglés) con Brad Pitt, basada en un hecho real, y donde Pitt  representa a Billy Bean, ex beisbolista y actual Gerente General del equipo de Baseball Oakland Althetics, equipo de las grandes ligas de EEUU, pero de presupuesto y recursos escasos comparados con equipos grandes como los New York Yankees.

Me fascinó la película, pues es un caso real de lo que implica ejercer liderazgo: movilizar a las personas en la incertidumbre, para que enfrenten problemas difíciles y donde no existen soluciones conocidas, y quienes son parte del problema, también son responsables de la solución. Es difícil, porque implica sacar a las personas de su zona de confort, hacerlos desafiar sus creencias y paradigmas.

Billy Bean, tenía en fuerte propósito de ser campeón con los Athetics, y tenía claro que usando los antiguos, normales, y establecidos métodos de contratación de jugadores, jamás lograría ser campeón, dado que no tenían los recursos para contratar a "los mejores" (lo pongo entre comillas, pues justamente la película desafío el juicio de qué es un buen o mal jugador), y como dice Einstein, "si se quiere lograr resultados distintos, no se puede conseguirlos haciendo lo mismo.

En esa búsqueda, cuando se topa con un joven economista, Peter Brand (interpretado por Jonah Hill), experto en estadística, quien tenía todo un estilo propio y fuera de lo normal para valorar jugadores. Su método estadístico indicaba que jugadores poco valorados por los clubes, podían ser mucho más eficientes en la cancha que los muy valorados.

Juntos, deciden poner en práctica el método de Brand, ante lo cual, Bean se encuentra con la enorme resistencia al cambio, primero, de los antiguos asesores de busca talentos del club, quienes le gritan en la cara que lo que está haciendo es descabellado, que eso es no sabes nada de baseball, y que solo conseguirá hundir al club. Luego, se encuentra con la figura del Coach (en entrenador del equipo), interpretado por el gran Art Howe, quien no quiere seguir las indicaciones del gerente y se escuda en indicar que es él quien arma el equipo en la cancha. Posteriormente, al no ir consiguiéndose los resultados, los aficionados y los medios se van en contra de Bean y no entienden el porque de su forma de armar al equipo.

Sin embargo, Bean y Brand persisten en su propósito, y Bean, como manda más ocupará toda su autoridad formal para implementar los cambios, así, llegar a despedir a ciertos jugadores, de modo que al coach no le quede otra que armar el equipo con los jugadores que le quedan, y que son los que Bean y Brand necesitan para que las estadísticas funcionen.

Sin querer dar más detalles de la película, pues recomiendo absolutamente que la vean, lo que más me fascinó, fue el que alguien se atreviese a desafiar las creencias y paradigmas establecidos, en ser capaz de escuchar la Voz Propia y su GPS Interior, abrirse a escuchar nuevas posibilidades, a usar su propia historia de fracaso pasada para encontrar nuevas vías de acción, y de perseverar y a pesar de ir contra la corriente.

jueves, 12 de julio de 2012

Me perdiste cuando me encontré

Hace una semanas, me invitaron a participar en un "juego" donde nos invitaban a conversar a partir de el contenido que tiene unos sets de cartas, llamados "Cartas Encuentro", creadas por Marty Brito, y el juego fue dirigido por la misma Marty.
Ella tiene dos Sets de Cartas: Las Encuentro; Las Encuentro con Neruda; y Las Azules. La gracia es que cada carta tiene un contenido del cual se arma una conversación.

Cuando jugamos con las "Encuentro con Neruda", que obviamente contienen frases de los poemas del Premio Nobel, me tocó sacar una que me llegó profundamente; la frase decía algo así: "Me perdiste cuando y donde me encontré".
Obviamente, cada uno puede darle la interpretación que quiera a la frase, y a mí, me llevó a reflexionar en cuán perdido he andado por la vida, siendo lo que otros quieren que yo sea, por lo que al final, nunca soy YO, siempre soy el esperado y el que debe cumplir la expectativa de los otros.
Para mí, es muy potente esta frase, pues encontrarSE implica dejar de Ser los otros quieren que Sea.

Cuando se entabló la conversación dentro del grupo que estaba "jugando", alguien preguntó, "y, ¿no será un poco egoísta eso de hacer que el otro te pierda?", ante lo cual respondí con otra pregunta, "y, ¿no es más egoísta aun, que no puedas ser TÚ, sino que un personaje que el otro quiere?".

Algunos se quedaron con la idea del egoísmo; yo por mi parte, lo vi como un inmenso regalo, no solo para quien se encuentra a sí mismo, sino para quien "pierde", pues en definitiva no pierde, sino que gana. Gana a un ser auténtico como amigo, pareja, familiar, etc,  y se desprende de un ser falso y cansado. Además, recibe la invitación a también encontrarse consigo mismo y regalarle a otros, otro Ser Auténtico, dejando atrás a otro falso. También aparece el regalo de soltar el Control, el control de tener que aparentar, fingir, ocultar emociones, y con ello dejamos la gravedad, sacándonos un enorme peso de encima, para con eso, ir dejando el Miedo, sobretodo, el Miedo a no ser querido.

Entonces, aparece el regalo de la Aceptación, de la Diversidad, la Empatía, la Liviandad y con ello, la Gratitud, la cual lleva a la Confianza.
¡Qué maravilla sería vivir desde la Gratitud y la Confianza, en vez del Miedo y el Control!

Los invito a que se pierdan; ¡Pierdanse para que se Encuentren y así, le den un gran regalo al mundo!