Frases

“No se cambian las cosas combatiendo la realidad actual. Para cambiar algo, es necesario crear un nuevo modelo, uno distinto que haga que el actual modelo quede obsoleto".

Richard Buckminster Fuller

jueves, 22 de julio de 2010

Coaching & Espiritualidad

Recuerdo que en la última conferencia del programa de formación y certificación de Coaches, ACP (Arte del Coaching Profesional), le dije a Julio Olalla que desde hace mucho tiempo que sentía y tenía una nostalgia de algo más, sin saber bien que era. Julio me contestó que efectivamente la sociedad estaba experimentando una nostalgia, y él la asoció a la inocencia.

Yo también comparto que estamos falta de inocencia, y esto nos hace perder la magia y las gran gama de posibilidades que ésta trae, pues la inocencia no tiene el filtro de juicios, supuestos y paradigmas, que limitan y normal a las sociedades y personas.

Sin embargo, no quedé plenamente satisfecho con eso, pues si bien por medio del ACP me re-conecté con mi inocencia, permitiéndome volver a la vida desde una mirada más amplia, la sensación de nostalgia permanecía en mí, hasta que logré encontrar la causa de ésta: La Espiritualidad.

Y con espiritualidad, no me estoy refiriendo a algo religioso ni esotérico, sino que a algo universal, a algo que viene desde la fuente creadora de todo el universo, a eso que nos conecta con esta fuente creadora, con lo Superior, llámenle como quieran llamarle: Dios, la Energía, La Fuente, el Universo, Alá, el Alma Suprena, etc.

Desde muy niño sentía que el mundo no era como me lo presentaban, que tenía que haber algo más trascendental que el mero hecho de ser un Ser Humano, y hoy, ya tomé conciencia que somos un Alma, que somos una especie de visita en este mundo físico. ¡Y esa era la nostalgia, tener un recuerdo inconsciente que en esencia era un Alma, un Ser de Luz, y un Ser de Paz!

Y claro, en este mundo aferrado y apegado a lo físico y material, es difícil ver "el claro en el bosque". Pero una vez que lo ves, se te abre un punto de posibilidades; una vez que lo ves, el universo de manera automática te comienza a llevar a los lugares que te permiten reencontrarte con tu esencia, con tu Alma, sacándote del bosque y subiéndote a ver con total perspectiva.

Ahora, ¿qué tiene que ver todo esto con Coaching?

A mi juicio, tiene muchísimo que ver, pues el coach que sea capaz de entender lo que algunos están llamando como el “cuarto dominio” o dominio Espiritual del Ser Humano (los otros tres son Lenguaje, Emoción, y Cuerpo), pasará a ser más "poderoso" que sus colegas, en el sentido que adquirirá una nueva habilidad y capacidad para generar acciones, tanto en él, como en sus coachees. Podrá entender "las nostalgias" de sus coachees, que muchas veces, no encuentran solución ni respuesta, ni en lo corporal, emocional, ni menos en lo lingüístico.

Luego, la pregunta que surge es, ¿cómo lo va a poder apoyar un coach que no tenga la distinción, ni las distinciones correspondiente a lo Espiritual a su coachee?

Lo Espiritual tiene un sinnúmero de distinciones no expresadas en los otros dominios, pues viene de la conexión con lo Superior, y al mismo tiempo y notablemente, potencia las distinciones de los tres dominios. Por eso es que yo no lo tomó como cuarto dominio. Para mí, es un eje transversal que cruza los otros tres dominios y a todo el Ser en general.

Me explico. Cuando el coachee, luego de un proceso de coaching, logra cambiar su antigua coherencia, la gran mayoría de las veces, el entorno, las circunstancias, y el quehacer cotidianos, hacen que finalmente, el coachee vuelva a su antigua Coherencia, “perdiendo” lo avanzado.

Ahora, si el coach es capaz de trabajar con su coachee, no sólo el cambio de coherencia, sino también crear este eje espiritual, el regreso a la antigua coherencia se vuelve muchísimo más difícil, por no decir imposible, y muy por el contrario, el coachee empieza a desarrollar la mejor versión de sí mismo. Esto, debido a que este eje hace como de ancla que fija a la nueva coherencia en su nuevo Ser y Estar.

Como se ve en la figura de arriba, el eje es sostenido por un círculo dorado; éste representa la conexión del eje espiritual con lo Superior, impidiendo regresar al Ser a su antigua coherencia.

Cuando la espiritualidad se ve como un dominio más, se equipara en importancia a los otros tres dominios "originales", siendo que el Espiritual, es muchísimo superior, pues tiene una vibración energética mayor.

Lo qué si es relevante, es que accedemos a lo espiritual por medio de los otros tres dominios, a través de la llamada “Tríada de Conexión”: Mente en Silencio, Emociones Tranquilas, y Cuerpo Centrado, y la buena noticia, es que esto se puede aprender, trabajar y desarrollar.

Así es que si te hace sentido lo recién leído, permanece atento... … pronto se viene un programa sobre Coaching & Espiritualidad exclusivo para Coaches.

Y por ahora, te invito a que por un instante, intentes interrumpir lo que estás haciendo: Toma una fotografía de tu mente y verifica qué tipo de pensamiento ella estaba creando: positivo o negativo. Los pensamientos positivos siempre traen bendiciones a ti y al mundo. Los negativos causan tristeza. Una vez revelada la foto, vuelve a tomarte un tiempo, esta vez para crear un pensamiento bello y elevado... ...y estabilízate en él.

10 comentarios:

Sandra dijo...

No soy Coach, pero fui a tu charla sobre Liderazgo desde lo femenino, y recuerdo que pusiste y dibujaste esa figura ya al ir finalizando la charla, así que me queda clarísimo lo que escribes en tu blog.
Cariños!

Sandra.

Anónimo dijo...

Me encantó la reflexión final...

Juan Marcos dijo...

Somos esencialmente seres espirituales.
Recordar a la madre de todas las practicas espirituales en el Sufismo, se la llama Zikr (recordación, recitar el nombre o las cualidades de Dios), puede ser en silencio, en voz alta o en cantos, en quietud en movimiento o danzando (danzas sufies). Recordamos con el cuerpo el alma la mente y el espiritu que Dios, ... Allah, ... el Uno ... existe.

Raúl dijo...

Apasionante conversación, la pregunta que me ha surgido en el último tiempo es si la espiritualidad la podemos ver como un dominio adicional (uso Cuerpo, Relaciones, Explicaciones), es un dominio emergente a partir de estos, o es parte de alguno de estos.

la aproximación de las danzas sufies, desde el cuerpo, la meditación, suspender las explicaciones y sentir el cuerpo, el guerero de Castañeda, el samurai de los japoneses, me han generado pistas que me dan mucho que pensar al respecto

El GPS interior que indica Ignacio, lo relaciono cada vez mas con el sentir en cuerpo y la conexión con el todo.

Ignacio Fernández dijo...

Me encanta ver cómo lo que hemos construido va multiplicándose y creando distinciones transformadoras para la vida. Seco Yoyo

Juan Pedro Rodriguez dijo...

Excelente artículo. Muy inspirador e integral. No me había dado cuenta de la importancia de lo espiritual en la labor o rol de coach.
Y tal como se enseña en coaching, imagino que tendré que experimentar la espiritualidad para poder tener distinciones espirituales y trabajarlas después con mis clientes...
...estaré atento a la información que señalas.

Saludos,

JP

Romi Matiesen dijo...

Genial Rodrigo.
Tengo una consulta. ¿Tú haces coaching espiritual?
Un abrazo,

Romi

Marcela Duarte dijo...

Rodrigo,

Preciosa la mirada. Somos varios quienes ya estamos en ese camino, y como una vez tú mismo me "invitaste", práctico la conexión por medio de la Glándula Pineal, y práctico la meditación, siendo ambas prácticas, dos vías extraordinarias en la mejora de mi SER. Gracias, y al igual que Ignacio, te encuentro SECO!!! ¡Ah! Y también quedo pendiente a lo del curso de Coaching & Espiritualidad.

Lorena Retamal dijo...

Gracias!!!!

Carmen Ortúzar dijo...

Una hora (o media hora)antes de morir, mi hermana le dijo a su última y joven paciente: "lo importante es el alma; preocúpate del alma, la que va pasando por diversos procesos antes de llegar al final. El camino hacia el Ser Superior es lo único importante...".
Ella se estaba preparando...
Y Rodrigo tiene razón: todo lo exterior es nada si no estamos conectados con nuestra alma, si no tenemos una paz espiritual. En lo personal, mi tremenda fe en Dios me ha permitido gozar de un oasis permamente. ¡No hay como tener paz en el corazón! Para mí, esa es la felicidad.