
No sé si desde que me hice “fanático” de Ronald Heifetz, director del Centro del Liderazgo del Kennedy School of Goverment de Harvard, soy demasiado agudo en mi crítica o demasiado exigente con todo aquel que se “arriesga” a hablar de Liderazgo.
A lo que voy, es que una vez más, al querer hablar de Liderazgo, olímpicamente se pasa a indicar las características que debería tener un líder, pero en ninguna parte se señala o entrega una descripción de lo que es Liderazgo. Es más, se sigue uniendo el término Liderazgo con el de Autoridad (ver este link http://rodrigosilvaortuzar.blogspot.com/2008/11/liderazgo-vs-auoridad.html donde describo en profundidad la diferencia entre uno y otro) como si ambos fuesen lo mismo.
Ronald Heifetz, psiquiatra y músico, con mucho años de experiencia como consultor de empresas y de investigación en cuanto al tema del Liderazgo, es hoy por hoy, el “Guru” del tema, siendo sus clases en Harvard la de mayor demanda, tanto de alumnos de pre y post grado, como de Altos Ejecutivos, Profesionales, Políticos y Empresarios de todo el mundo. Heifetz revolucionó con su método la enseñanza del Liderazgo e incluso ganándose el “desprecio” de académicos de esa Universidad por el estilo innovador y poco ortodoxo de sus clases.
A partir de su experiencia personal y años de estudio, Heifetz llegó a la conclusión que Liderazgo, mucho más que una característica, es una Actividad. Es una actividad a la que TODOS estamos llamados e invitados a ejercer desde nuestras propias capacidades, puestos de trabajo, familia, grupo de amigos, etc.
Heifetz describe magistralmente al Liderazgo como, “la capacidad de movilizar a un grupo de personas, en escenarios de incertidumbre, para que enfrenten problemas difíciles, y que generen el cambio que el sistema social (empresa, organización, equipo deportivo, entidad sin fines de lucro, grupo de amigos, etc.) necesita. Pero esto sólo es posible, en la medida que las personas (miembros del sistema social) se hagan cargo del problema y responsables de su solución”. ¡Notable, simplemente notable!
Él no habla de líderes, sino de personas que “ejercen liderazgo”, pues la palabra Líder ha sido muy mal utilizada a lo largo de toda la historia. En este sentido, quien ejerce liderazgo, a diferencia de quien ejerce autoridad (dar dirección, visión, control, protección), no da respuestas, sino que hace preguntas; preguntas que hacen pensar y movilizar a las personas, haciéndose responsables de los problemas, y parte de la solución.
Así, ejercer liderazgo, es un desafío riesgoso, pues es ir contra la corriente y contra los paradigmas establecidos. Es “devolverle” el trabajo o la responsabilidad a las personas, pero al mismo tiempo, es ser capaz de contener la tensión en la medida suficiente que las personas implicadas puedan tolerar. En palabra de Heifetz, es “tensar las cuerdas de una guitarra para producir la música necesaria”.
Por otra parte, quien pretenda ejercer liderazgo, debe partir por ejercer Liderazgo Personal (ver link http://rodrigosilvaortuzar.blogspot.com/2008/09/hablemos-de-liderazgo.html para un mayor análisis). Es decir, tener la capacidad de movilizarse uno mismo en ambientes de incertidumbre, donde las soluciones no son conocidas y donde uno también es parte del problema y responsable de la solución. Quien se autolidera, deja de ser víctima y pasa a ser un protagonista.