
Recuerdo que en la última conferencia del programa de formación y certificación de Coaches, ACP (Arte del Coaching Profesional), le dije a Julio Olalla que desde hace mucho tiempo que sentía y tenía una nostalgia de algo más, sin saber bien que era. Julio me contestó que efectivamente la sociedad estaba experimentando una nostalgia, y él la asoció a la inocencia.
Yo también comparto que estamos falta de inocencia, y esto nos hace perder la magia y las gran gama de posibilidades que ésta trae, pues la inocencia no tiene el filtro de juicios, supuestos y paradigmas, que limitan y normal a las sociedades y personas.
Sin embargo, no quedé plenamente satisfecho con eso, pues si bien por medio del ACP me re-conecté con mi inocencia, permitiéndome volver a la vida desde una mirada más amplia, la sensación de nostalgia permanecía en mí, hasta que logré encontrar la causa de ésta: La Espiritualidad.
Y con espiritualidad, no me estoy refiriendo a algo religioso ni esotérico, sino que a algo universal, a algo que viene desde la fuente creadora de todo el universo, a eso que nos conecta con esta fuente creadora, con lo Superior, llámenle como quieran llamarle: Dios, la Energía, La Fuente, el Universo, Alá, el Alma Suprena, etc.
Desde muy niño sentía que el mundo no era como me lo presentaban, que tenía que haber algo más trascendental que el mero hecho de ser un Ser Humano, y hoy, ya tomé conciencia que somos un Alma, que somos una especie de visita en este mundo físico. ¡Y esa era la nostalgia, tener un recuerdo inconsciente que en esencia era un Alma, un Ser de Luz, y un Ser de Paz!
Y claro, en este mundo aferrado y apegado a lo físico y material, es difícil ver "el claro en el bosque". Pero una vez que lo ves, se te abre un punto de posibilidades; una vez que lo ves, el universo de manera automática te comienza a llevar a los lugares que te permiten reencontrarte con tu esencia, con tu Alma, sacándote del bosque y subiéndote a ver con total perspectiva.
Ahora, ¿qué tiene que ver todo esto con Coaching?
A mi juicio, tiene muchísimo que ver, pues el coach que sea capaz de entender lo que algunos están llamando como el “cuarto dominio” o dominio Espiritual del Ser Humano (los otros tres son Lenguaje, Emoción, y Cuerpo), pasará a ser más "poderoso" que sus colegas, en el sentido que adquirirá una nueva habilidad y capacidad para generar acciones, tanto en él, como en sus coachees. Podrá entender "las nostalgias" de sus coachees, que muchas veces, no encuentran solución ni respuesta, ni en lo corporal, emocional, ni menos en lo lingüístico.
Luego, la pregunta que surge es, ¿cómo lo va a poder apoyar un coach que no tenga la distinción, ni las distinciones correspondiente a lo Espiritual a su coachee?
Lo Espiritual tiene un sinnúmero de distinciones no expresadas en los otros dominios, pues viene de la conexión con lo Superior, y al mismo tiempo y notablemente, potencia las distinciones de los tres dominios. Por eso es que yo no lo tomó como cuarto dominio. Para mí, es un eje transversal que cruza los otros tres dominios y a todo el Ser en general.
Me explico. Cuando el coachee, luego de un proceso de coaching, logra cambiar su antigua coherencia, la gran mayoría de las veces, el entorno, las circunstancias, y el quehacer cotidianos, hacen que finalmente, el coachee vuelva a su antigua Coherencia, “perdiendo” lo avanzado.
Ahora, si el coach es capaz de trabajar con su coachee, no sólo el cambio de coherencia, sino también crear este eje espiritual, el regreso a la antigua coherencia se vuelve muchísimo más difícil, por no decir imposible, y muy por el contrario, el coachee empieza a desarrollar la mejor versión de sí mismo. Esto, debido a que este eje hace como de ancla que fija a la nueva coherencia en su nuevo Ser y Estar.
Como se ve en la figura de arriba, el eje es sostenido por un círculo dorado; éste representa la conexión del eje espiritual con lo Superior, impidiendo regresar al Ser a su antigua coherencia.
Cuando la espiritualidad se ve como un dominio más, se equipara en importancia a los otros tres dominios "originales", siendo que el Espiritual, es muchísimo superior, pues tiene una vibración energética mayor.
Lo qué si es relevante, es que accedemos a lo espiritual por medio de los otros tres dominios, a través de la llamada “Tríada de Conexión”: Mente en Silencio, Emociones Tranquilas, y Cuerpo Centrado, y la buena noticia, es que esto se puede aprender, trabajar y desarrollar.
Así es que si te hace sentido lo recién leído, permanece atento... … pronto se viene un programa sobre Coaching & Espiritualidad exclusivo para Coaches.
Y por ahora, te invito a que por un instante, intentes interrumpir lo que estás haciendo: Toma una fotografía de tu mente y verifica qué tipo de pensamiento ella estaba creando: positivo o negativo. Los pensamientos positivos siempre traen bendiciones a ti y al mundo. Los negativos causan tristeza. Una vez revelada la foto, vuelve a tomarte un tiempo, esta vez para crear un pensamiento bello y elevado... ...y estabilízate en él.