
Como no soy nadie para dar opiniones sobre el dolor que un padre ha de tener por la muerte de un hijo, no voy a hacer ningún comentario, ni opinión al respecto, menos cuando el mismo Cristián, según aclara en su relato, no le da mayor valor o sentido a las palabras, consuelos, o explicaciones que terceros le han hecho, lo cual es sumamente respetable y entendible.
Tan solo quisiera rescatar dos puntos del relato que Cristián comparte, y del cual, creo poder hacer dos "invitaciones" para encontrar la "verdad", que él tanto busca, pero no encuentra, y que nadie le ha podido mostrar.
El primer punto, es que Cristián compara a los pájaros con los niños. De cierta manera, comparto eso, en el sentido que tanto los pájaros como los niños, no se cuestionan, no se aprobleman, y NO ESPERAN. Muy por el contrario, solo "son".
En el cuento "El Caballero de la Armadura Oxidada", de Robert Fisher, aparece un caballero del rey Arturo, quien anda en búsqueda de la Verdad, y en su viaje, se relaciona con dos animales; una ardilla, y un pájaro llamado Rebeca, y tienen el siguiente relato:
"-El Castillo del Silencio está justo detrás de la próxima subida, señaló Ardilla.
Emocionado ante la idea de ver el Castillo, el caballero apuró el paso. Llegó a la cima del monte sin aliento. Era verdad, el castillo se veía a lo lejos, bloqueando el sendero por completo. El caballero les confesó a Ardilla y Rebeca (Rebeca es un pájaro) que estaba decepcionado. Había esperado una estructura más elegante. En lugar de eso, el Castillo del Silencio parecía uno más. Rebeca rió y dijo:
-Cuando aprendáis a aceptar en lugar de esperar, tendréis menos decepciones.
El caballero asintió ante la sabiduría de estas palabras.
- Estoy empezando a pensar que los animales son más listos que las personas.
- El hecho de que podáis decir eso os hace tan listo como nosotros - replicó Ardilla.
- No creo que todo esto tenga nada que ver con ser listo - dijo Rebeca (el pájaro)
Emocionado ante la idea de ver el Castillo, el caballero apuró el paso. Llegó a la cima del monte sin aliento. Era verdad, el castillo se veía a lo lejos, bloqueando el sendero por completo. El caballero les confesó a Ardilla y Rebeca (Rebeca es un pájaro) que estaba decepcionado. Había esperado una estructura más elegante. En lugar de eso, el Castillo del Silencio parecía uno más. Rebeca rió y dijo:
-Cuando aprendáis a aceptar en lugar de esperar, tendréis menos decepciones.
El caballero asintió ante la sabiduría de estas palabras.
- Estoy empezando a pensar que los animales son más listos que las personas.
- El hecho de que podáis decir eso os hace tan listo como nosotros - replicó Ardilla.
- No creo que todo esto tenga nada que ver con ser listo - dijo Rebeca (el pájaro)
- Los animales aceptan, los humanos esperan. Nunca oiréis a un conejo decir: “Espero que el sol salga esta mañana para poder ir al lago a jugar”. Si el sol no sale, no le estropeará el día al conejo. Es feliz siendo un conejo.
El caballero pensó en esto. No recordaba a ninguna persona que fuera feliz simplemente por ser una persona."
El caballero pensó en esto. No recordaba a ninguna persona que fuera feliz simplemente por ser una persona."
Luego, la primera invitación que prentendo hacer con esto, es a aceptar y a dejar de esperar.
El Segundo punto, lo tomo a partir de lo que Cristián dice: "Hablar "sobre", es opinar. Hablar "desde", es cantar. El que canta, arriesga su vida en el canto."
A esta frase, quiero ponerle un paralelo con la siguiente frase. "La Verdad, nace desde "Dentro", no desde "Fuera".
Es decir, la Verdad, está en el corazón y en el Alma de cada uno. Encontrarla, requiere conectarse con nuestro "GPS" Interior. En este sentido, también concuerdo con Cristián, pues ni él, ni nadie, puede esperar encontrar la Verdad afuera, es decir, de libros o comentarios de terceros, sino que ésta vendrá del trabajo interior que Cristián, y cada uno de nosotros hagamos. La Verdad está en uno. Y desde "Adentro", expandirla hacia "Afuera"... ...no alrevés.
Así, la segunda Invitación, es a buscar la Verdad dentro de uno mismo... ...y no esperar encontrarla afuera.
Cristián, con mucho cariño, te "canto" este post.
Rodrigo.